APEC 2016: Los encuentros y desencuentros de Obama y Putin

Los presidentes han tenido encuentros memorables, aquí un recuento con los más recordados a propósito de la cumbre en Lima.
Ambos mandatarios se volverán a encontrar en Perú. | Fuente: RPP

Los encuentros entre los presidentes de Estados Unidos, Barack Obama y de Rusia, Vladimir Putin, siempre estuvieron condimentados por el papel que juegan sus países en los conflictos en Siria y Ucrania, y, evidentemente, por el curso geopolítico y económico mundial que los mantiene como adversarios históricos. Ambos mandatarios pusieron la cereza en el pastel cuando en septiembre de este mismo año se encontraron en China para la Cumbre del G20, y tras estrecharse la mano se lanzaron la que ha sido considerada como la verdadera “mirada del odio”.

En Siria, el apoyo de larga data que Rusia brinda al gobierno de Bashar Al asad colisiona con los intereses que los Estados Unidos tienen en la región desde el punto de vista energético, por lo que los especialistas creen que el país del norte fue el principal propulsor de la desestabilización en esa región apoyando sublevaciones contra el régimen sirio. En medio del conflicto, la aparición del Estado Islámico, que quiere formar un régimen de terror, pone a las potencias en un escenario en el que, en teoría, deberían apoyarse,  pero en la práctica, cada una actúa por su lado. En Ucrania, Rusia acusaba a Estados Unidos de haber desestabilizado el país para permitir la caída del presidente Viktor Yanukovich, cercano a Moscú.  Por su parte, el gobierno del presidente Obama junto a la Unión Europea aplicó el castigo de las sanciones económicas, tras la decisión de Putin de anexionar la provincia ucraniana Crimea.

Análisis de la situación. Sin embargo, muchos analistas creen que aquella imagen captada por el periodista ruso Alexei Druzhinin, solo es el símbolo de la relación histórica entre las dos naciones antagónicas más poderosas del mundo. En lo personal, es difícil creer que Obama y Putin se odien a muerte como sostienen algunos. De hecho, quienes han tenido la oportunidad de presenciar sus encuentros a lo largo de sus mandatos coinciden en la sensación de cordialidad mutua que siempre se mostraron una vez sentados frente a frente.

En Siria, el apoyo de larga data que Rusia brinda al gobierno de Bashar Al asad colisiona con los intereses que los Estados Unidos tienen en la región desde el punto de vista energético, por lo que los especialistas creen que el país del norte fue el principal propulsor de la desestabilización en esa región apoyando sublevaciones contra el régimen sirio. En medio del conflicto, la aparición del Estado Islámico, que quiere formar un régimen de terror, pone a las potencias en un escenario en el que, en teoría, deberían apoyarse,  pero en la práctica, cada una actúa por su lado. En Ucrania, Rusia acusaba a Estados Unidos de haber desestabilizado el país para permitir la caída del presidente Viktor Yanukovich, cercano a Moscú.  Por su parte, el gobierno del presidente Obama junto a la Unión Europea aplicó el castigo de las sanciones económicas, tras la decisión de Putin de anexionar la provincia ucraniana Crimea.

Historia de una tensa relación. Jornadas de diálogos de 30 y hasta 90 minutos durante eventos mundiales en los que los presidentes se dieron tiempo para decidir saltarse el sistema de mensajería de la diplomacia y el periodismo para decirse en persona lo que cada uno piensa del el otro.   

En su primera reunión en junio del 2012, el ruso fue quien puso la primera piedra en la estructura de diálogo que pretendían construir asegurando que con el presidente Obama habían percibido “muchas cosas en común”.  Por su parte, la sensación que se llevó Obama de aquella primera vez, fue de un encuentro “sincero, profundo y abierto a la conversación”.

Obama y Putin estarán en la APEC 2016 | Fuente: RPP

Posteriormente, ya en el plano de los hechos, la escalada de los conflictos y las decisiones adoptadas en ese gran tablero de ajedrez mundial pondrán a Estados Unidos y Rusia en la nebulosa de una nueva Guerra Fría. 

En 2013 Obama y Putin se verían en Irlanda para la cumbre del G8 en donde dialogarían de Siria. Para ese momento ya era claro el papel que jugaban cada uno en el Medio Oriente.

Encuentros recientes. Tuvieron que pasar dos años para que, luego de verse en 2014 y dialogar solo por espacio de unos minutos en Francia y China, los jefes del Kremlim y la Casa Blanca se sentaran formalmente para hablar largo y tendido sobre sus asuntos: Fue en setiembre de 2015, en Washington, en la sede de las Naciones Unidas. Para ese momento, la situación en Ucrania era insostenible. Rusia ya había manifestado abiertamente su posición en el conflicto y había concretado la anexión de Crimea. Las sanciones para los rusos no se hicieron esperar. Habría tensión en los próximos escenarios en donde se vieran, era la lectura de la mayoría de los medios internacionales.  

La cita se repetirá el 15 y 30 de noviembre del 2015, esta vez en Turquía y Francia, respectivamente. En la primera, la imagen corresponde a la de los dos sentados en una pequeña mesa como dos viejos colegas que se encuentran para decirse un par de cosas, y acompañados de dos consejeros. La segunda, fue para la reunión mundial sobre el Cambio Climático en donde Obama aprovechó para decirle a Putin que lamentaba el derribo de un caza ruso a manos de las fuerzas turcas y pedirle que no permitiera una escalada de hostilidades entre ambos países.

Los dos líderes mundiales más importantes volverán a estar cara a cara esta vez en Perú para estar presentes en la cumbre del APEC. Toda la atención internacional estará puesta en nuestro país para ver si Obama y Putin deciden cerrar el historial de sus encuentros con un caluroso apretón de manos o nuevamente una mirada tan fría como el invierno de Moscú. (Ahmed Alaba)

Las discrepancias son claves en el tema de Siria. | Fuente: RPP
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