La embajadora de Cuba en Perú, Juana Martínez, negó que en su país se haya desairado al presidente Ollanta Humala en la visita que hizo a la isla, al contrario dijo que el mandatario peruano fue recibido con "mucho cariño".

Sostuvo que la visita de Humala a Cuba fue "muy exitosa" porque fue un impulso importante a las relaciones bilaterales, concretándose una agenda conciliada hace algún tiempo.

Ante las críticas por el hecho de que el jefe de Estado peruano fue recibido por un funcionario de rango inferior al que le correspondía, la diplomática cubana indicó que Humala fue recibido "a su nivel" por el vicecanciller de su país, Rogelio Sierra Díaz, ex embajador de Cuba en Perú.

"El canciller no recibió (a Humala) en ese momento porque estaba con la presidenta (de Argentina) Cristina Fernández. Fue un momento en el que coincidieron en Cuba varias personalidades, pero puedo asegurar que fue recibido a su nivel, tuvo las actividades que corresponden como jefe de Estado", explicó en RPP Noticias.

Comentó que Humala sí se reunió con su homólogo de Cuba, Raúl Castro, quien "le dedicó varios espacios", en los que ambos conversaron sobre las relaciones bilaterales y el futuro de los vínculos bilaterales que "son entrañables".

La reforma migratoria cubana

De otro lado, sobre la tan esperada reforma migratoria en Cuba señaló que se trata de un proceso que flexibiliza los trámites para que los cubanos viajen al exterior y que forma parte de una serie de medidas como la actualización del modelo económico.

Anotó que todos los ciudadanos de la isla tienen derecho a un pasaporte, salvo restricciones en caso de personas sujetas a procesos penales, como ocurre en otros lugares del mundo.

Cuestionó que el tema migratorio cubano sea "muy manipulado políticamente" y que se cree un serie de mitos en torno este.

Por su parte, Alpidio Alonso Grau, diputado por la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, coincidió en este punto, al manifestar que "Cuba no es ni siquiera la primera fuente migratoria de Latinoamérica, ya que hay muchos otros países por delante".

Precisó que entre el año 2000 y el 31 de agosto del 2002, de las personas que solicitaron un permiso de salida de cuba, salieron el 99.4%, es decir 941 mil 953 ciudadanos, de los cuales no regresaron solo el 12.8%. "Hay un gran mito de que los cubanos se quedan (en otros países)", aseveró.

"Cuba ha tenido que plantearse la construcción de un modelo social diferente frente a obstáculos que muy difícilmente haya tenido que pasar otro país", sentenció.