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El jefe de ONPE, Piero Corvetto, ha indicado que el concepto de local de votación cambiará para las próximas elecciones generales. | Fuente: ONPE

Unas elecciones atípicas. En siete meses, los peruanos y peruanas elegiremos a nuestras próximas autoridades: presidente y vicepresidentes, congresistas y representantes al Parlamento Andino. El 11 de abril de 2021 no se llevará a cabo una votación habitual, debido a la pandemia de la COVID-19 que exige una organización que respete parámetros sanitarios. El nuevo jefe de la ONPE, Piero Corvetto, ha afirmado que prepara un protocolo sanitario junto al Ministerio de Salud para llevar adelante el proceso electoral de forma segura.

“Los protocolos los vamos a tener aprobados cuanto antes para poder hacer adquisiciones, capacitación y sensibilización que permita garantizar el derecho constitucional al sufragio y el derecho a la participación política”, afirmó Corvetto en RPP Noticias.

El Congreso emitió la Ley Nº 31038 que incorpora disposiciones transitorias tanto a la Ley Orgánica de Elecciones (LOE) como a la Ley de Organizaciones Políticas (LOP). Así, el Congreso dio un marco excepcional para ser aplicado durante las elecciones generales del 2021 y otorga facultades a los organismos electorales para su reglamentación necesaria. Una de esas disposiciones establece la ampliación del horario de votación de 07:00 a 19:00 horas.

Corvetto indicó que la estrategia de la ONPE será organizar el voto escalonado. “Se ha hecho bien en ampliar la jornada en un 50%, pasamos de 8 horas a 12 horas. Tenemos que ordenar la jornada”, manifestó y añadió que hay evidencia que entre las 10:00 a.m. y 12:30 p.m. y las 2:30 p.m. y 4:00 p.m. asiste mucha gente a votar.

“Las dos primeras horas estarán reservadas para los ciudadanos con algún riesgo mayor. A partir de la tercera hora hasta las 7:00 p.m. [tenemos que] ordenarlo por el último número del digito de su DNI”, indicó.

Asimismo, adelantó que no solo se utilizarán las aulas de los colegios para la votación, sino que también se habilitarán parques, playas de estacionamiento, estadios de futbol y coliseos. “El concepto de local de votación que teníamos va a modificarse”, afirmó.

Las mesas de sufragio en las escuelas se van a reducir. Solo habrá una mesa por aula y no se utilizarán todas las aulas de una escuela. Además, cada mesa de sufragio tendrá una multicabina. “En lugar de una sola cabina, el ciudadano va a tener dos cabinas de votación, con lo cual va a votar en una, mientras vamos limpiando la otra. Eso va a hacer que el flujo sea mayor”, refirió.

Miembro de mesa, factor clave

El jefe de ONPE tiene claro que, si bien se puede lograr este esfuerzo de organización para manejar el flujo de la votación, un factor determinante será la participación de los miembros de mesa. “Podemos hacer el máximo de la organización, pero si mantenemos la tradición histórica pre pandémica de que el 30% de mesas se instala tarde o muy tarde, imagínese las aglomeraciones en los locales de votación”, manifestó.

En este punto también coincide el politólogo y exjefe de la ONPE, Fernando Tuesta, quien manifestó que el desincentivo para ser miembros de mesa es alto. “Estás trabajando una jornada laboral alta. Y entonces, eso siempre ha provocado el ausentismo en los miembros de mesa. Al no abrirse la mesa, se aglomeraba la gente. Eso en pandemia es un peligro”, afirmó Tuesta para este informe.

Corvetto ha expresado que su propuesta contempla una asignación económica del 3% de una UIT, aproximadamente 120 soles. Según sus cálculos, para los 282 mil miembros de mesa que se eligen, se podría destinar por lo menos 34 millones de soles. “Tenemos que asegurar que se capaciten. Tienen que combinar el conocimiento de la capacitación y protocolo electoral, con los protocolos sanitarios para cuidarse y cuidar al elector. […] Es fundamental para que el sistema de elección sea exitoso, que se le brinde un bono. ONPE tiene el dinero en sus arcas que sobraron de otras elecciones que nos tienen que permitir usarlo”, dijo.

Tuesta considera que en estas elecciones se deberán conjugar la participación y la seguridad. En ese sentido, manifestó que luego de tener el marco legal que amplía el horario electoral, los esfuerzos apuntan a distribuir a los electores en esas doce horas para que no exista mayor aglomeración. “La jornada electoral suele ser como una campana. Empieza con poca gente, llega a un punto alto y luego desciende. Hay que distribuir. Una de las medidas puede ser el último digito del DNI. Eso requiere toda una preparación, que el ciudadano esté informado”, afirmó.

Asimismo, consideró adecuado que se trasladen los locales de votación a plazas, parques y otros espacios abiertos. “Esperemos en general que la pandemia reduzca sus efectos perniciosos en los próximos meses. Si a eso se agrega las medidas que toma la ONPE, que -creo- van en buena dirección. Hay que dar todas las facilidades, normativas y presupuestales, para que la ONPE pueda cumplir a cabalidad sus funciones”, manifestó.

¿Pruebas para los miembros de mesa? 

Por su parte, el exministro de Salud Víctor Zamora consideró que en el protocolo que ONPE está trabajando con el Minsa se contemple la posibilidad de que los miembros de mesa pasen por pruebas de laboratorio para confirmar que no son portadores de la COVID-19. Asimismo, que se recomiende que los votantes no vayan acompañados de niños y que se implemente barreras acrílicas entre el miembro de mesa y el elector.

“Se debe garantizar las únicas medidas que tenemos. Distanciamiento y eso significará un sistema de citas para hacer la votación y evitar conglomerados. El uso obligatorio de mascarillas y el alcohol gel en los centros de votación para que las personas puedan limpiarse las manos. De ser posible, los miembros de mesa deberían tener algún certificado de que no son portadores de la enfermedad, deberían hacerle una evaluación de laboratorio antes de que puedan sentarse a dirigir todo el proceso”, declaró para este informe.

A juicio de Zamora, los miembros de mesa van a estar en contacto con muchas personas y manipulando los productos de votación, así es que “es mejor que ellos sí pasen por un nivel de certificación de que son portadores del virus”.