Se acuerdan del número 80 en la tabla periódica que nos enseñaban en las clases de química, era el mercurio, ese metal con nombre de dios romano.

En la antigua Grecia, admirados por su color plateado, lo ingerían para combatir enfermedades y, por supuesto, se envenenaba, al igual que los romanos, que los usaban como colorete.

Es un lento y seguro veneno para los humanos. Además es el único metal pesado que en temperatura ambiente es líquido. Es 13 veces más pesado que el agua y buen conductor de electricidad y de calor. Esto le permite tener varios usos.

¿Para qué se usa?

“Lo utilizamos en la fabricación de termómetros, para la fabricación de unidades eléctricas, medicamentos, especialmente en las vacunos, en beneficio de la población”, explica Marcial Torres, químico farmacéutico.

El mercurio y el oro

Un tercio es de las dos mil toneladas de mercurio que se liberan en el planeta provienen de nuestro deseo por las joyas de oro que el mercurio purifica o abrillanta. ¡Así de claro!