Un salto extremo en la conferencia de Intel. | Fuente: Intel

La presentación de Intel en CES es una de las más esperadas y este año la compañía mostró que tan entusiasta se siente respecto a la realidad virtual. Los asistentes recibieron un Oculus Rift y se transportaron a Moab, en el estado de Utah para un salto en parapente. Se tomaron precauciones para las personas muy sensibles a esta tecnología repartiendo bolsas de vómito en la entrada de Mandalay Bay, en Las Vegas. 

Pero no todo fue turismo, también se transmitió (a través de realidad virtual) un evento deportivo y los 250 asistentes que alcanzaron a usar los dispositivos inspeccionaron una planta de energía solar gracias a un dron con cuatro cámaras de alta definición.  

Project Alloy. También se lució esta iniciativa de Intel, una solución de realidad virtual que no requiere conexiones externas o sensores externos para funcionar. 

Conducción autónoma y 5G.  La compañía desarrolló Intel GO™Automotive 5G Platform, la primera plataforma 5G lista para la industria y un sistema completo y escalable para la conducción autónoma que estará disponible en febrero de 2017. Con la misma, impulsará el desarrollo tecnológica en tres factores:  velocidades más altas, latencia ultra baja y conectividad vehículo a vehículo. 

La conferencia fue tomada con entusiasmo. | Fuente: Intel
Se tomaron precauciones para aquellos que no se llevan bien con la realidad virtual. | Fuente: Carolina Milanesi
El rol de Intel en el futuro próximo con los vehículos autónomos. | Fuente: Intel
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