Economía circular
El enfoque de la economía circular promueve un desarrollo económico en el que los residuos no existen.

En el mercado, son cada vez más las empresas que apuestan por un modelo de negocio menos contaminante y más responsable con el medio ambiente. En su búsqueda por nuevas vías para ser más sostenibles, algunos se encuentran con la economía circular.

De acuerdo con Paloma Roldán, directora de la organización Ciudad Saludable, el enfoque de la economía circular promueve un desarrollo económico en el que “los residuos no existen, pues la idea es usar lo que se quería descartar como un insumo”.

Este concepto propone aprovechar al máximo un producto y darle una vida útil más allá de para la que fue diseñado en un principio. Esta premisa puede ser aplicada por cualquier persona en su día a día, pero algunas empresas deciden incorporarla en sus políticas internas para mejorar su rentabilidad y comprometerse con el cuidado del planeta.

“Lo que se busca es seguir obteniendo los mismos productos o servicios, pero sacándole el máximo provecho a las materias primas empleadas, a la energía del sistema, al agua y reduciendo los residuos que esta genera”, sostiene Roldán.

¿Cómo aplicar la economía circular en mi negocio?

Si tienes una empresa y decides incorporar en su modelo la economía circular, la especialista señala que puedes iniciar evaluando su sistema de trabajo considerando lo siguiente:

  1. Regenerar: Verifica que los insumos empleados en la cadena de valor sean renovables, biodegradables, compostables (que se pueden convertir en abono natural) y/o no tóxicos. Apuesta por la energía renovable y el transporte sostenible.
  2. Reducir: Plantéate si puedes usar menos componentes, materiales o energía durante el diseño, la producción, la entrega y/o el uso de tus productos.
  3. Reusar: Evalúa si los envases y embalajes que empleas o entregas son retornables, así como la facilidad de reparación que tienen los insumos que usas. Asimismo, analiza el ciclo del agua y energía que se emplea en la elaboración de tus productos con el fin de saber si puedes reusarlos o reaprovecharlos en alguna fase del proceso.
  4. Reciclar: Reconoce en tus residuos nuevas oportunidades de negocios, ya sea para uso propio o de un tercero a través de una alianza.

Al reflexionar sobre estos puntos, quienes tengan una empresa pueden descubrir formas de maximizar su productividad. Roldán comenta que, entre los beneficios que trae el adoptar un modelo de sostenibilidad basado en la economía circular, las empresas pueden:

  • Aminorar los costos de disposición final
  • Apostar por la innovación
  • Generar empleo local
  • Reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero
  • Aminorar la extracción de materia virgen y, por ende, reducir la amenaza de desabastecimiento
  • Generar productos de mayor duración y así permitirle ahorrar al consumidor
  • Mejorar la calidad ambiental

Emprendiendo desde la economía circular

Por otro lado, si buscas emprender y piensas hacerlo basándote en un modelo de economía circular, Roldán sugiere aplicar el “diagrama mariposa” de la Fundación Ellen MacArthur, organización que trabaja este concepto desde hace más de 10 años.

Este diagrama permite tener presente los flujos técnicos y biológicos de los materiales en el emprendimiento. De acuerdo con la Fundación, en el ciclo técnico, los productos se mantienen en circulación en la economía a través de la reutilización, reparación, remanufactura y reciclaje. De esta forma, nunca se convierten en residuos.

Por otro lado, en cuanto al ciclo biológico, los nutrientes de los materiales biodegradables son devueltos a la tierra a través de generación de abono o fermentación de residuos orgánicos.

Ciudades con Futuro es una campaña organizada por RPP, con el compromiso de Enel y Lima Expresa, que busca promover la necesidad de ver a nuestras ciudades como espacios en los que podemos mejorar nuestra calidad de vida a través del cuidado del medio ambiente, la promoción de la economía circular y el impulso de una movilidad sostenible.