Las personas con discapacidad deben ser incluidas en el Plan de Emergencia Familiar y aquí te explicamos cómo

Realizar simulacros periódicamente en el hogar o tener tarjetas ilustrativas y material de apoyo, según cada condición, son algunas formas de responder ante desastres si hay personas con discapacidad en casa.

Todos los miembros de la familia, no importa cuáles sean sus limitaciones, tienen que participar en la elaboración de Plan Familiar de Emergencia.
Todos los miembros de la familia, no importa cuáles sean sus limitaciones, tienen que participar en la elaboración de Plan Familiar de Emergencia. | Fuente: RPP

En nuestro país, uno de cada 10 peruanos tiene una discapacidad, según el último censo a nivel nacional. El 48% tiene dificultades para ver, el 15% dificultades para moverse o caminar mientras un 19% tiene dos o más discapacidades. Por ello, es importante tenerlos en cuenta al elaborar planes de acción en situaciones de riesgo como sismos, emergencias o fenómenos naturales.

Lorena Bustamante, subdirectora de preparación de Indeci, señaló en el programa Encendidos de RPP que la medida más importante para ayudar a esta población es elaborando un plan de emergencia familiar donde todo integrante ejerza un rol de acuerdo a sus capacidades.

“Todos los miembros de la familia, no importa cuáles sean sus limitaciones, tienen que participar para expresar cuáles son sus necesidades particulares, decir qué es lo que van a aportar y en qué pueden necesitar un apoyo adicional”, señaló. Fomentar el involucramiento de cada integrante otorga una mayor seguridad en cada etapa de la emergencia.

Tanto en la preparación, en la respuesta y en la rehabilitación, Indeci precisa que cada miembro del hogar debe asumir una responsabilidad. La especialista recordó que conocer las características de nuestra vivienda y la zona en la que vivimos es un deber de todos los integrantes de la familia y el primer paso para asignar los roles dentro del plan familiar de emergencia.

Organización a nivel de comunidad

Aunque idealmente las ciudades deberían estar adaptadas para cubrir las necesidades de todas las personas, Bustamante recuerda que, a nivel de municipalidades, cada distrito debe priorizar la correcta accesibilidad a las zonas seguras, verificar que no haya desniveles o vías rotas, así como organizar simulacros internos para fomentar la organización ante una situación de riesgo.

“Debemos coordinar con nuestras municipalidades, que tienen espacios de participación ciudadana, específicamente relacionado al tema de gestión de riesgos de desastres”, expresó la funcionaria de Indeci, quien destacó también el trabajo a nivel de vecinos y comunidad.

Aseguró que no solo es vital que dentro de nuestros hogares adecuemos los espacios para garantizar que ninguna persona tenga mayores limitaciones en su desplazamiento, sino que también deben adecuarse a nivel de todo el edificio o como barrio. Identificar dentro de la comunidad a las personas que requieran de un apoyo especial es parte de la preparación.

En el caso de las personas con discapacidad visual, se lanzó el Plan Familiar de Emergencia en sistema Braille para fortalecer sus capacidades de preparación ante emergencias y desastres. “De las más de tres millones 200 mil personas con discapacidad en el país, alrededor de 1 millón 550 mil personas manifestaron ser personas con discapacidad visual, por lo tanto, este documento cobra especial relevancia para poder llegar a este importante número de población”, resaltó Yamasaki Koizumi, director de preparación de Indeci.