Un premio para la crítica

La crítica que se hace a la política, al arte o a la educación siempre nos ofrece la posibilidad de conocer la realidad de manera más amplia y profunda. En un ambiente en el que las discusiones se reducen a simples polarizaciones, un mayor espacio para la labor crítica contribuiría a enseñarnos a ser más tolerantes y abiertos.

“Nuestro país necesita un verdadero líder y lo necesita ahora. Necesitamos un líder como el que escribió El arte de la negociación”. Estas palabras, pronunciadas por Donald Trump durante la campaña para la presidencia de los Estados Unidos en el 2016, fueron las que llevaron a Carlos Lozada a preguntarse por lo siguiente: ¿Por qué a Trump le pareció tan importante decirle a la audiencia que lo escuchaba que el “verdadero líder” era aquel que había escrito ese libro, o sea, él mismo? ¿Por qué tanto interés de los candidatos al sillón presidencial interesados en publicar libros que hablen de ellos? Pero la pregunta más importante fue esta: ¿Y qué dicen los libros escritos por los políticos?

Carlos Lozada es el periodista de origen peruano que hace poco más de un mes fue galardonado con el Premio Pulitzer a la crítica de libros. | Fuente: Andina

Tal vez el nombre de Carlos Lozada no sea muy conocido, pero él es el periodista de origen peruano que hace poco más de un mes fue galardonado con el Premio Pulitzer a la crítica de libros. Este prestigioso premio, que existe desde 1917, reconoce tanto a aquellos periodistas que destacan en alguna de las veinte categorías principales (periodismo de investigación, periodismo internacional, editoriales, entre muchas otras) como a los escritores, dramaturgos y músicos que destacan en su campo. Entre los escritores que han obtenido el premio se encuentran Ernest Hemingway, William Faulkner, John Updike, Norman Mailer, John Cheever y Harper Lee, y entre los dramaturgos hay nombres como los de Eugene O’Neill y Tennessee Williams. El premio otorgado a Lozada se debe a los artículos publicados en The Washington Post, diario en el que escribe hace casi quince años. Entre las entregas que le permitieron ganar la nominación encontramos títulos como “La memoria que me hubiera gustado que escriba Bush”, “La ira de las mujeres finalmente llega a la política” y “¿Podrá la verdad sobrevivir a este presidente? Una investigación honesta”. Este último artículo, por supuesto, habla sobre Trump.

En una ciudad como Washington D. C., la crítica a los libros que abordan asuntos relacionados con la política es muy importante, pues esta es la ciudad en la que se llevan a cabo las grandes luchas y negociaciones de poder en el país del norte. Desde que llegó a la capital norteamericana, Lozada cumplió con esta tarea a cabalidad, y este empeño lo llevó a recibir en el 2015 el National Book Critics Circle Awards y a tener un blog propio en The Washington Post (“The book party”). Sin embargo, fue recién cuando empezó a interesarse en leer y comentar los libros de los candidatos a la presidencia (muchos de ellos memorias de la vida política) que su nombre empezó a ser cada vez más conocido. Casi siempre, los políticos que buscan votos publican libros para arrogarse un poco de prestigio, pero no para que los lean. Sin embargo, Lozada escogió el otro camino, y descubrió que estas memorias son un terreno muy interesante para conocer a quienes se lanzan al campo de la política. Fue así que en el 2016 leyó y comentó libros como Hard choices, de Hillary Clinton, American dreams, de Marco Rubio, Blue collar conservatives, de Rick Santorum y A fighting chance, de Elizabeth Warren, la senadora demócrata que a comienzos de este año ha lanzado su candidatura para las elecciones del 2020. Es verdad que en muchos de estos libros a veces no hay nada nuevo y apenas logran venderse, pues los políticos son expertos en repetir siempre lo mismo, pero hay otros que sí son realmente interesantes. En una larga entrevista del 2016 realizada por Brian Lamb para el canal de televisión C-SPAN, Lozada reconoce que Donald Trump es uno de los autores más entretenidos. “Trump puede ser grandilocuente y no del todo honesto, pero sus libros no son aburridos para leer”. De hecho, fue él quien le dio la clave para especializarse en el tema ¿Qué otro político (¿escritor?) sería lo suficientemente audaz como para decir que escribir un libro como The art of the deal es prácticamente el único requisito para ser el presidente de Estados Unidos? Sin embargo, Lozada también cree que los políticos harían mucho mejor si contaran historias reales y no temieran los riesgos que los atormentan. “Una verdadera historia sobre Ted Cruz sería muy interesante, pero rara vez los políticos donde lo cuentan todo”.

El entorno en el que vive Carlos Lozada –un peruano que viajó a los Estados Unidos a los tres años y desde el 2014 ya tienen la nacionalidad americana– es muy lejano al que se vive en nuestro país. Aquí no es posible pensar en premios a la crítica y, mucho menos, premios a la crítica de libros sobre política (desde el 2010, el Pultizer premia con 15 mil dólares a cada ganador). En este sentido, una trayectoria como la suya es un buen ejemplo para quienes la practican en alguna de sus formas. Muchas veces reducimos la crítica a la manifestación de un mero prejuicio, sin darnos el tiempo para evaluar lo que queremos decir con el debido tiempo y llegar a un buen juicio. Sin embargo, la crítica que se hace a la política, al arte, a la educación o a nuestras propias costumbres y hábitos siempre nos ofrece la posibilidad de conocer la realidad de manera más amplia y profunda. Es por ello que es nuestra tarea practicarla y difundirla. En un ambiente en el que las discusiones se reducen a simples polarizaciones de los puntos de vista y en patentes manifestaciones de intransigencia, un mayor espacio para la labor crítica contribuiría a enseñarnos a ser más tolerantes y abiertos. Tal vez en un futuro próximo se pueda hacer un esfuerzo para que también se puedan otorgar reconocimientos y premios de este tipo en el Perú.

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