La familia real británica se reunió en la misa de Navidad en la iglesia de Sandringham House, al este de Inglaterra, donde resaltó la ausencia del duque de Edimburgo, esposo de la reina Isabel II.

En la ceremonia religiosa también se reunieron Meghan Markle y Kate Middleton en medio de una supuesta rivalidad entre ellas, debido a que, según prensa inglesa, la duquesa de Sussex trata mal al personal del Palacio de Kensington.

Sin embargo, las esposas del príncipe William y el príncipe Harry compartieron un grato momento en la salida de iglesia, donde incluso se les vio hablando y sonriendo entre ellas.

Ambas llevaron un traje muy similar: vestido negro, abrigo y sombrero. Kate Middleton para esta ocasión eligió el color rojo, mientras que Meghan Markle, quien tiene cuatro meses de gestación, utilizó el color negro en su vestimenta.

Por su parte, la reina Isabel II admitió hoy en su discurso de Navidad que las bodas y los nacimientos de este año en la familia real la han "mantenido ocupada" y reflexionó sobre los valores cristianos y la importancia del respeto

"Ha sido un año activo para mi familia, con dos bodas y dos bebés y otro que se espera pronto. Esto ayuda a una abuela a estar ocupada. Hemos tenido también otras celebraciones, incluidos los 70 años del príncipe de Gales", afirmó.

"La historia de la Navidad retiene su atractivo ya que no aporta explicaciones teóricas para el rompecabezas de la vida. Se trata en cambio del nacimiento de un niño y la esperanza que ese nacimiento hace dos mil años trajo al mundo. Solo unos pocos reconocieron a Jesús cuando nació. Ahora miles de millones lo siguen", concluyó.

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