El actor conversó con RPP sobre Familia en renta, una película que explora la soledad, la identidad y las formas inesperadas de encontrar familia. Ya se encuentra en cines a nivel nacional.
La trayectoria de Brendan Fraser es la definición perfecta de un “comeback”. Tras ser el it-boy de los años 90 y principios de los 2000 —y conquistar al público en éxitos como George de la selva y La momia—, el actor atravesó un periodo de silencio mediático y papeles menores, hasta su regreso triunfal con La ballena (2022), que le valió el Oscar y relanzó su carrera desde un lugar mucho más profundo y humano.
Después de participar en proyectos de alto perfil como Los asesinos de la luna, de Martin Scorsese, Fraser llega a Familia en renta (Rental Family, en inglés) consolidado como un intérprete que ya no necesita demostrar fuerza física, sino su enorme capacidad para transmitir vulnerabilidad, esta vez a través de una historia tan extraña como conmovedora.
Durante un encuentro con la prensa internacional, Fraser conversó con RPP sobre este proyecto, su experiencia en Japón y por qué esta historia conecta de manera tan directa con el momento que atraviesan su carrera y su vida.
No hay pirotecnia ni efectos especiales: son solo actores contando una historia. Hay algo todavía más poderoso en eso, y me recuerda por qué amo este trabajo
Brendan Fraser, actor
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¿De qué trata Familia en renta?
Phillip, el personaje de Fraser, no es una estrella en la cima del éxito. Es un actor estadounidense que tuvo un breve momento de fama en Japón —como mascota de una marca publicitaria— y que luego quedó relegado a papeles menores, hasta terminar trabajando para una peculiar agencia que “alquila” familiares a personas solitarias. Para Fraser, esa fragilidad resulta clave para entender al personaje.
“Lo que me interesó fue su necesidad de pertenecer, su esfuerzo por integrarse y convertirse, en la medida de lo posible, en parte del lugar donde vive”, explicó. “Él sabe que siempre será un extranjero, pero aun así está dispuesto a intentarlo”.
Ese intento constante por encajar es uno de los ejes emocionales de la película, dirigida por la cineasta japonesa Hikari, quien propone un cruce cultural lejos del exotismo y más cerca de la experiencia humana.
La película sigue a un actor estadounidense en Tokio que acepta un trabajo inusual y termina involucrándose en la vida de desconocidos.Fuente: Searchlight Pictures
Actuar en dos idiomas sin perder la emoción
Uno de los mayores retos para Fraser fue actuar tanto en inglés como en japonés, sin que el idioma se convirtiera en una barrera emocional. “El japonés es un idioma difícil, así que tomé clases. Fui un estudiante mediocre durante un tiempo”, admitió con humor.
Sin embargo, el verdadero punto de quiebre llegó cuando dejó de concentrarse en la pronunciación perfecta. “Todo se volvió más fácil cuando dejé de ‘actuar’ y empecé a comunicar la idea detrás de las palabras. Me di cuenta de que lo importante no era la precisión, sino la emoción”.
Su objetivo, señaló, era sonar como un extranjero que llevaba años viviendo en Tokio, y no como alguien que acababa de llegar. “Al final, entendía conversaciones básicas. Era como el perro de la familia: no entiendo todas las palabras, pero sé lo que están diciendo”, bromeó.
Aun así, aclaró: “No se impresionen tanto con mi japonés, porque Akira Emoto —una leyenda del cine japonés a quien comparó con Ian McKellen— aprendió más inglés para esta película de lo que yo aprendí japonés”.
Además de Brendan Fraser, el elenco incluye al reconocido actor japonés Akira Emoto y a un reparto mayoritariamente japonés.Fuente: Searchlight Pictures
¿Qué es una familia en renta?
Para el público occidental, la idea de una agencia que alquila familiares, como lo plantea la película, puede sonar descabellada. Fraser admitió que el título fue lo primero que despertó su curiosidad. “¿Qué es una familia en renta? ¿Se puede comprar una familia? ¿Hay un plan de alquiler con opción a compra?”, recuerda que se preguntó apenas conoció el proyecto.
Pero al leer el guion —que, según dice, se distinguía claramente de mucho del material que había visto— descubrió que se trataba de algo más profundo. En Japón, explicó, este tipo de agencias existen desde los años 80 y están vinculadas a la soledad urbana y al estigma que aún rodea a la salud mental. “La gente sabe que no es real, pero aun así hay algo significativo para ellos”, reflexionó.
La película lleva este concepto al límite cuando Phillip es contratado para hacerse pasar por el padre ausente de una niña, con el fin de ayudarla a ingresar a una escuela prestigiosa. Allí aparecen los dilemas éticos que sostienen el corazón del relato. Esta premisa lo llevó a una conclusión clara: a veces, fingir también puede ser un acto de empatía. “Si hace algún bien, no le veo el daño”, afirmó.
Equilibrar comedia y drama no fue sencillo, pero Fraser confía plenamente en la mirada de la directora Hikari. “Todo funciona porque está bien construido. No hay pirotecnia ni efectos especiales: son solo actores contando una historia. Hay algo todavía más poderoso en eso, y me recuerda por qué amo este trabajo”.
Brendan Fraser interpreta a Phillip, un actor en crisis, solitario y vulnerable, que busca pertenecer en un país donde siempre será extranjero.Fuente: Searchlight Pictures
El rol del actor y la conexión con el público
En Familia en renta, Phillip ofrece compañía y esperanza a personas solitarias. Para Fraser, ese gesto también dialoga con su propia carrera y con el vínculo que ha construido con el público a lo largo de los años.
“Creo que si puedes tomar tus propias experiencias y usarlas de manera creativa, todo vale”, señaló. “Al final, esto es contar historias. Lo importante es cómo se siente el espectador cuando sale de la película. Esa es la razón por la que las hacemos”.
La intención de la directora, añadió, fue clara desde el inicio: “Quería ver si todavía es posible una conexión humana auténtica en un mundo cada vez más dividido, saturado de conexiones artificiales y del scroll en las redes sociales”.
Para el rodaje, Fraser aprendió japonés y confesó que extraña Japón, un país al que espera volver pronto.Fuente: Searchlight Pictures
Japón, un lugar que marcó la experiencia
Más allá del rodaje, Japón dejó una huella profunda en el actor. “Extraño todo. Quiero volver pronto”, confesó. “A pesar de lo diferente que soy allí, por mi altura y todo eso, nunca me había sentido tan incluido de una manera tan genuina. De las personas que conocí en Japón, sé que soy su amigo de por vida”.
Fraser recuerda el final del rodaje con una imagen que resume el espíritu de la película: los cerezos en flor. Esperaron a que los sakura florecieran de verdad para filmar la escena final. “Al día siguiente, el viento se los llevó todos. Fue hermoso y melancólico. Me hizo pensar en lo efímero de la vida… y en las ganas de volver a verlo otra vez”.
El concepto de “familia en renta” plantea agencias que alquilan familiares para acompañar a personas que enfrentan soledad.Fuente: Searchlight Pictures