Luego del violento episodio en el que hinchas de River Plate atacaron el bus que trasladaba a jugadores de Boca Juniors, la Policía Nacional de Argentina desarrolló un operativo para evitar desmanes provocados por aficionados de River Plate, luego de que la final de la Copa Libertadores fuera suspendida.

Barritas atacaron violentamente el bus de Boca Juniors. La Policia, para tratar de disuadir a los malos hinchas, lanzó gas pimienta y esto afectó a los jugadores que llegaron casi ahogándose al vestuario del estadio de River Plate. El jugador Pablo Pérez tuvo que ser traslado a un hospital de Buenos Aires, luego de sufrir un corte a la altura del ojo.

Al menos, 16 personas fueron detenidas por "atentado y resistencia a la autoridad" y 40 fueron amonestadas por "incitación a la violencia". 

Los disturbios no solo estaban en los exteriores del estadio Monumental, sino también llegó hasta corredores del recinto deportivo, cerca a los vestuarios de Boca Juniors

Debido a los desmanes, se movilizó un gran contingente policial y se tuvo que cerrar el estadio durante algunos minutos para evitar más enfrentamientos.