Erling Haaland dio una asistencia contra Manchester City por la Champions League.
Erling Haaland dio una asistencia contra Manchester City por la Champions League. | Fuente: AFP | Fotógrafo: PAUL ELLIS

No hay marcha atrás. La Federación Rumana de Fútbol (FRF) ha excluido del partido que debía dirigir este fin de semana en Rumanía al colegiado Octavian Sovre. Todo después de que este auxiliar le pidiera un autógrafo a Erling Haaland al término del reciente Manchester City vs. Borussia Dortmund.

La decisión del comité de árbitros de la FRF hacia Octavian Sovre fue adelantada por el diario rumano Gazeta Sporturilor, que explica que el juez pidió el autógrafo a la estrella Erling Haaland para donarlo a una organización que trata a personas con autismo en Rumanía.

Octavian Sovre se queda así sin formar parte del trío arbitral que dirigirá este domingo el partido entre el Universidad de Craiova y el CFR Cluj, dos equipos punteros en el campeonato rumano. Se desconoce, hasta el momento, si fueron subastadas las tarjetas firmadas por Erling Haaland.

Erling Haaland y su autógrafo que terminó en sanción

Así fue el momento entre el árbitro Octavian Sovre y Erling Haaland.
Así fue el momento entre el árbitro Octavian Sovre y Erling Haaland. | Fuente: UEFA

Previo a la sanción, el juez indicó que Lionel Messi también estaba interesado en apoyar a la organización de la que es parte.

"Me firmó nueve tarjetas después de un partido en el que coindicimos. Lo vi muy interesado", fue lo que indicó en declaraciones al portal Playsport.

De otro lado, Erling Haaland tiene en la mira al esté sabado al Stuttgart en condición de visitante por una nueva jornada de la Bundesliga.

Luego de este cotejo, el internacional con la Selección de Noruega tendrá la misión de darle vuelta al 2-1 encajado ante Manchester City por la vuelta de cuartos de final de la Champions League.

NUESTROS PODCAST

La Organización Mundial de la Salud ha detectado posibles falsificaciones de vacunas contra el coronavirus en varios países del mundo. Por ello, de momento, la OMS recomienda que solo los gobiernos las compren y distribuyan.