Luis Suárez
Luis Suárez, delantero del Atlético de Madrid. | Fuente: AFP

El uruguayo Luis Suárez, delantero del Atlético Madrid, reconoció que una profesora de la Universidad para Extranjeros de Perugia le envió en septiembre un adjunto "a estudiar bien" porque contenía las preguntas que le "podían hacer" días después para que se le entregara el pasaporte de Italia, según reveló este lunes el diario 'La Repubblica'.

El periódico tuvo acceso al informe del interrogatorio al que fue sometido Luis Suárez, entonces delantero del Barcelona, en el ámbito de la investigación sobre el examen de italiano amañado que le permitiría conseguir el pasaporte de Italia y facilitar su fichaje por el Juventus Turín.

Suárez, que tras conocerse el escándalo recaló en el Atlético Madrid, reconoció que hasta septiembre había decidido fichar por el Juventus para ganar la Champions League.

Preguntado sobre si recibió por parte de la profesora Stefania Spina un adjunto PDF en el que se le decía que ese era el texto del examen, el delantero 'charrúa' contestó con un "sí". "Ha dicho que tenía que estudiarlo bien porque ese texto podía formar parte de las preguntas del examen", explicó Suárez en el interrogatorio.

Luis Suárez
Luis Suárez. | Fuente: AFP

El delantero también contó que se enteró por primera vez del interés del Juventus en agosto, cuando recibió una llamada del vicepresidente juventino, el checo Pavel Nedved, y que a continuación habló con el director de fútbol, Fabio Paratici.

"Al comienzo fue solo para saber si me interesaba la negociación, luego mi abogado se ocupó de eso. Paratici me dijo que me llamaron porque pensaban que tenía el pasaporte italiano como mi mujer. Le contesté que no lo tenía, que solo había empezado el trámite pidiendo todos los certificados necesarios en los países en los que viví", afirmó.

Suárez se sometió al examen amañado el 17 de septiembre y, tras superarlo, recibió una llamada de Paratici para ser felicitado, aunque dos días después le llamó el presidente del Juventus, Andrea Agnelli, para expresar su disgusto por el hecho de que la negociación no podía cerrarse.