| Fuente: A Bola

El duelo que protagonizaron Flamengo y Goiás por el Brasileirao no solo estuvo marcado por los cuatro goles que convirtió el equipo de Paolo Guerrero, sino también por la terrible patada que ocurrió en el encuentro.

En una jugada dividida, Pará, compañero de Guerrero, no se midió a la hora de luchar por la pelota y terminó pegándole una patada en el rostro a Erik, volante del Goiás, quien tenía la posesión de la pelota e intentaba generar peligro.

Lo alucinante es que el juez del partido no se percató de esta dura acción. Al final, Pará no fue amonestado y Erik tuvo que ser atendido con urgencia.