Los seis partidos disputados por la Selección Peruana post Mundial merecen un análisis que no solo se quede con las cuatro derrotas, un empate y un triunfo. No todo en la victoria es felicidad, ni tampoco todo en las caídas es amargura. Lo que parece ser una evidencia es que el tiempo de pruebas radicales acabó el martes en Arequipa.


LO BUENO

- Se mantiene la idea colectiva.

El sistema y la idea madre de Ricardo Gareca no varió en relación con lo que se trabajó antes y durante el Mundial de Rusia 2018. El sistema 4-2-3-1 prevaleció siempre queriendo salir jugando con la pelota al ras del piso, desde donde se origina el ataque.

Este punto se tiene que ver como una fortaleza, siempre y cuando no se abuse del mismo y se presenten durante los partidos variantes a la hora de llegar al arco contrario. La idea se seguirá potenciando en cuanto también se reduzca el margen de error en el arranque de la jugada desde el fondo.


- Se le sostiene el ritmo a cualquier rival

Que no se entienda como premio consuelo, pero, así como en las victorias hay cosas por corregir, en las derrotas hay otras que se deben destacar. Este punto, básicamente, tiene que ver con lo que sucedió con Holanda y Alemania en septiembre.

Los resultados no fueron favorables, pero el equipo de Ricardo Gareca le sostuvo el ritmo a ambas selecciones que tienen futbolistas en las principales ligas del mundo. El equipo peruano ratificó lo que se vio en el Mundial: Nadie lo pasó por encima.


- Paciencia y motivación, a pesar de que quedaron fuera

En la elaboración de la lista de 23 jugadores para ir al Mundial sus nombres no fueron considerados, sin embargo, en la última fecha doble, Luis Abram y Cristian Benavente reflejaron sus buenos momentos en sus clubes, llevándolos a la Selección Peruana. Ambos tienen presente y futuro provisorio.

El central de Vélez Sarsfield, Luis Abram, se mostró solvente en el último partido de Perú en Lima y fue de las pocas cosas rescatables de aquella derrota ante Ecuador. Bien en el juego aéreo, atento para las coberturas y, si bien arriesgó poco al momento de la salida, siempre el primer pase fue a uno de banda roja cruzada.

Se le tuvo paciencia y respondió. Cristian Benavente tuvo un partido correcto con la Selección Peruana en Arequipa. Participativo, rápido y versátil, quizás esta última característica es la que termine haciendo que gane más minutos en los próximos encuentros. El ‘14’ de Charleroi arrancó detrás de Ruidíaz como un enlace, sin embargo, por momentos intercambió roles con Raúl y terminó pisando el área cuando se recogió el del Seattle Sounders. Antes de irse cambiado, se movió por ambas bandas, incluso el tanto generado por Jefferson Farfán, arrancó con un desborde de Benavente por derecha.

LO MALO:


- Se perdió solidez defensiva

Aquí vamos a basarnos en estadística pura. Previo al Mundial, la Selección Peruana disputó cinco partidos de preparación, en los que casi siempre repitió los mismos nombres en la defensa: Advíncula, Ramos, Rodríguez y Trauco. En alguna ocasión se sumó Santamaría por lesión del entonces segundo capitán peruano.

De esos cinco partidos, el equipo nacional ganó cuatro y empató uno. Anotó 10 goles y recibió uno solo, convertido por los islandeses en New Jersey.

Luego de Rusia 2018, ausente Rodríguez, lesionados Araujo y Abram, faltos de continuidad Ramos y Santamaría, al profesor Gareca le costó repetir en dos partidos seguidos a una misma zaga ¿El resultado? 10 goles en contra en seis encuentros.


- Creció el número de futbolistas sin continuidad

Existió mucha preocupación por la falta de continuidad en sus clubes de algunos futbolistas peruanos previo a Rusia 2018. La nómina la encabezan Trauco, Tapia, Ramos, Cueva y Carrillo.

Sé pensó que, tras el Mundial, esta lista se iba a reducir, más allá de si decidían cambiar o no de equipo. Sin embargo, sucedió lo contrario. Jugadores como Santamaría y Flores se sumaron a esta lista de convocados con escasos minutos.

 

- Universo sigue siendo corto

El tener un equipo titular que sale de memoria tiene dos lecturas. Es una ventaja porque se automatiza movimientos en un seleccionado que, se sabe, cuenta con mucho menos tiempo de trabajo que un club. La otra cara es que también se da por la poca paridad entre el nivel de un futbolista titular y suplente.

En Perú pasa un poco de los dos, pero, enfocándonos en el segundo punto, se puede mencionar que, incluso, hay puestos específicos en los que el técnico probó una alternativa distinta en cada fecha doble. Ejemplo: lo de Yoshimar Yotún. Contra Alemania y Holanda, su reemplazo natural fue Horacio Calcaterra. En la gira por Estados Unidos se probó con Sergio Peña. Y, para el cierre, la apuesta era Alexis Arias, quien lastimosamente no pudo tener minutos por una lesión.


Estadísticas post Mundial de la Selección Peruana

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