La separación de los padres y los niños

Muchas veces hemos tocado el tema de la separación de los padres y los niños, sobretodo, lo traumático que puede llegar a ser para los más pequeños de la casa cuando los padres no saben manejar de forma adecuada y responsable su separación.
RPP/ Claudia Alarco

La llegada del día de la visita a la casa de los niños, es siempre un acontecimiento importante no solo por los aspectos emocionales que contiene, como por ejemplo, la ilusión, el deseo de ver al padre, y viceversa, y el deseo de ver a los niños, sino también por todas aquellas fantasías que los ex esposos tienen, sumada a la que sostienen los hijos de la familia. Así, volver al hogar familiar, aunque sea bajo el pretexto de visitar a los niños, moviliza ilusiones internas, y las fantasías vuelven a generar las expectativas que algún día, “talvez” la familia vuelva a ser una unidad.

Aunque la visita es para los niños, en algunas ocasiones, sucede que la madre de estos suele procurar estar en su mejor atuendo, el padre no deja de usar colonia, los niños bien arreglados reciben al padre con la certera ilusión que se habrá de quedar para siempre. Pero, no bien la visita empieza a desarrollarse cae el telón de la ilusión, y aparece el verdadero fantasma del divorcio, cual es, que las causas que llevaron a la separación siguen igualmente activas, afirmándose cada instante que, indefectiblemente, el hogar está roto; así, no bien los progenitores están frente a frente, reaparece en ambos los viejos rencores que llevaron a la ruptura, y finalmente, la decepción.

Las fantasías más comunes que se gestan en el hogar recién roto cuando el esposo llega para visitar a sus hijos, suelen ser las siguientes, “nos amistaremos” “me volveré imprescindible para los niños” “tendremos relaciones sexuales”  “esta vez le aclararé todo” “me perdonará si me porto cariñosamente” “investigare si hay signos de que entró otro hombre a “mi” casa” “Ahora viene muy sonriente cuando seguro anoche se acostó con una mujer” “no quiero que me encuentre en casa” “ Quiero que cuando llegue me llame un amigo y que el presencie todo” etc.

Por ello,  hay que tener en cuenta que las visitas a los niños por parte del padre siempre habrán de tener más de una intención, sobre todo en las primeras semanas de separados, en tal sentido, y pese a la realidad de este hecho, ambos habrán de poner lo mejor de sí para que únicamente la visita se desarrolle en ese sentido, es decir, el re encuentro entre el padre, y sus hijos.

Por otro lado, los niños deberán saber que el amor de sus padres hacia ellos no se esfuma con el divorcio, ni desaparece en el ayer, más bien se mantiene, y en algunos casos, mejora notablemente por la calidad del vínculo, y sobre todo, en cada muestra de amor en la visita a sus hijos. Por supuesto, no hay mejor regalo para un niño que tener a sus padres viviendo en armonía, tranquilos, y felices la mayor parte del tiempo, aunque sea cada uno por su lado. 

¿Cuáles son las emociones con que se enfrentan los niños frente a la separación y primera visita del padre?

1. La ilusión de que los padres se vuelvan a unir. En cada visita del progenitor  a la casa, los niños suelen añorar que el papá no se vaya del hogar.

2. La incertidumbre de los hijos frente a las reacciones de los padres al momento del encuentro. Muchos niños sufren, y se angustian por que en algunas ocasiones los padres pelean, y discuten deliberadamente delante de ellos.

3. Angustia, y ansiedad en los chicos. Porque muchas veces, la pareja recién separada se encuentra aún muy vulnerable frente a este acontecimiento, por lo que se muestran nerviosos, y en algunos casos muy dolidos.

4. El sentimiento de culpa. Generalmente, los niños suelen sentir culpa con gran facilidad, su pensamiento mágico, y omnipotente, más de una vez los hace pensar que ellos son responsables de la separación de sus padres.

5. En más de una ocasión, los niños sienten sensaciones de desconcierto frente a la nueva situación familiar. Este régimen de visitas es totalmente desconocido para ellos, por lo que toma tiempo comprenderlo, es decir, es un proceso de adaptación para los hijos, y los padres de estos.

Por otro lado, es necesario acotar que difícilmente, hallaremos un modelo PRE establecido, o un manual de régimen óptimo de visitas de los padres hacia sus hijos. Considero además, que en cada familia siempre será de forma única, y privada el proceso de acomodación a la nueva situación. Sin embargo, vale la pena señalar algunas sugerencias que nos acompañen, y ayuden en este nuevo proceso familiar.  Como por ejemplo, lo significativo emocionalmente hablando para todos los miembros que constituyen la familia de poder emprender este recorrido del divorcio, y las visitas del padre a los hijos. Es importante, que los niños puedan permanecer en la casa donde vivieron con ambos padres antes de la separación ya que esto representaría para ellos una especie de “madre” que los acoge brindándoles certeza, y equilibrio. Por lo tanto, cuando el padre requiera visitar a sus hijos en principio debería de tratar de hacerlo con mucha cautela, y  en el hábitat del niño. Además, los críos luego de atravesar el proceso de separación de sus padres es evidente que necesiten tener contacto, y mantener el vínculo afectivo con ambos progenitores. 

Finalmente, las visitas del padre hacia los hijos deberán ser mayormente, espacios a compartir con los retoños en armonía, calidez, y sobre todo, un buen re encuentro que mantiene las reglas PRE establecidas en casa. Hay muchos casos donde el progenitor, que ya no se encuentra viviendo en el hogar ejerce una función falsamente compensatoria, pues abrumado de sentimientos de culpa, remordimientos, y arrepentimientos, bien puede actuar de forma errada, e impulsiva,  no pudiendo llegar a tolerar la frustración de estos sentimientos ¿qué hace? Justamente, lo contra indicado, hacer un despliegue interminable de regalos, derroche de dinero, cariños exagerados, y lo peor, malcriar a los chicos. Hasta incluso, llegar a desautorizar lo que la madre, o el médico ha establecido en su nueva morada. 

Aporte brindado por: Dra. Maribel Briceño- Psicóloga Clínica - Psicoterapeuta -Máster en Asesoramiento Familiar. 

Teléfonos: 445 9974 / 96353 5128

E-mail: marivelbr@gmail.com

Conducción: 

Dr. Pedro Morales - Médico psiquiatra, psicoanalista

Pueden encontrar al doctor Morales por esta vía  http://pedromoralespaiva.blogspot.com/2008/05/presentacin.html

Dra. Maribel Briceño

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Producción: Claudia Alarco La Cruz