Kenyi Gómez, el joven con habilidades especiales que trabaja como panadero en un albergue del Inabif

Llegó al Inabif cuando tenía dos años y nunca se dejó vencer por las adversidades. Con 18 años, Kenyi es uno de los jóvenes panaderos con discapacidad leve que han desarrollado con éxito el arte de la panificación.

En sus tiempos libres, a Kenyi Gómez le gusta escuchar música o participar en terapias ocupacionales del CAR. | Fuente: Andina

Kenyi Gómez Luján es un joven con habilidades especiales que trabaja como residente del Centro de Acogida Residencial (CAR) “San Francisco de Asís”, del Programa Integral Nacional para el Bienestar Familiar (Inabif). Con 18 años, es parte del equipo de jóvenes panaderos con discapacidad leve de dicho albergue, en donde se realizan talleres de panadería que le han permitido demostrar toda su capacidad en esta área.

Kenyi ingresó al Inabif cuando tenía apenas dos años, en el 2003, por desprotección familiar y disposición judicial. Desde el 2016 vive en el CAR “San Francisco de Asís”, en donde recibe atención integral, vivienda y alimentación, garantizados por el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP).

“Él muestra mucho empeño en el taller de panadería y pastelería, está atento a las medidas y a las preparaciones de los diferentes productos”, explicó la trabajadora social, Liliana Salvador, a Andina.

Asimismo, el psicólogo del CAR, Alexander Galoz, aseguró que Kenyi es un joven extrovertido y muy comunicativo, que se muestra siempre dispuesto a cooperar en las diversas actividades que se realizan en el albergue. “Está pendiente de lo que pasa a su alrededor, es afectuoso y se adapta de manera fácil a las actividades de la vida diaria”, refirió.

Fue en el Centro de Educación Técnica Productiva (CETPRO) en donde Kenyi aprendió a elaborar productos de panadería, pastelería y técnicas de hidroponía. Además, fue capacitado en la preparación de bonsáis. Eso no es todo: su curiosidad lo ha llevado a participar en talleres de albañilería, mantenimiento básico y jardinería, brindados por el Centro de Capacitaciones Industrias de Buena Voluntad.

Es por eso que, cuando no está en la panadería, Kenyi siembra frutas, hace tareas de limpieza y mantenimiento de los jardines. “Siempre está dispuesto a aprender más, es un ejemplo para todos”, comenta una trabajadora social del CAR.

Actualmente, son 17 los residentes del Inabif que participan del taller de panadería, uno de los más exitosos, pues los productos alimenticios son consumidos por los propios residentes a diario.

(Con información de Andina)

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