Robin Wright se quedó al frente de "House of Cards" (y de la Casa Blanca) tras el escándalo sexual de Kevin Spacey, que terminó con el despido del actor por parte de Netflix. El drama llegará a su fin, el próximo 5 de noviembre, lo que trajo un sentimiento "agridulce" para la artista. Las lágrimas se mezclaban con la alegría por haber completado una serie que estuvo "muy muy cerca" de ser cancelada.

"Creí que debíamos continuar y honrar nuestro compromiso hacia la gente que amaba el show", comentó la también productora ejecutiva en entrevista con Net-A-Porter. En total, se hubieran quedado desempleados 2.500 personas. "Las personas decían ‘hay que cancelar todo o parecerá que estamos glorificando y honrando esta cosa que es cochina'. Nuestra serie no es sucia", recalcó.

SEGUNDAS OPORTUNIDADES

¿Y cree que Kevin Spacey merece continuar con su carrera a pesar de las denuncias de acoso sexual en su contra? Al inicio, no sabe cómo responder. No obstante, cree en las segundas oportunidades. "Creo que cada ser humano tiene la capacidad de reformarse. Me refiero a las segundas oportunidades. Confío en ellas totalmente. Se llama madurez", destacó Robin Wright.

La sexta temporada de "House of Cards" será la última. Su personaje Claire Underwood se convirtió en la nueva presidenta de Estados Unidos y la única protagonista del drama que sumará en su elenco a los actores Oscar Diane Lane y Greg Kinnear.

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