¿Qué comunica el vestuario en una serie que gira en torno a un romance? Conversamos con el diseñador John Glaser y su equipo para conocer los secretos detrás de las piezas de la cuarta temporada de Bridgerton.
Puede sonar cliché, pero el amor, en todas sus formas, es el hilo conductor de Bridgerton, la serie de Netflix que acaba de estrenar los últimos episodios de su cuarta temporada. La ficción nos presenta duques, vizcondes, reyes y damas que anhelan el matrimonio ideal, con títulos y estatus incluidos.
La serie no solo nos envuelve en historias de amor; también despierta intriga a través del drama y las traiciones que enfrentan algunos personajes. A todo ello se suma un elemento fundamental: el vestuario de la Regencia, con ajustados corsés, telas de ensueño y colores que transmiten seguridad (o todo lo contrario).
El inicio de la cuarta temporada nos sitúa en un baile de máscaras. Allí somos testigos del nacimiento de la historia de amor entre Sophie Baek (Yerin Ha) y Benedict Bridgerton (Luke Thompson): una sirvienta e hija ilegítima de un conde, y el segundo hijo de un vizconde.
Su romance remite claramente al cuento de Cenicienta en plena Regencia: una joven de origen humilde que, entre bailes y secretos, capta la atención de un miembro de la alta sociedad. En este paralelismo, los atuendos que luce Sophie son clave para entender la trama. Conversamos con John Glaser, diseñador de vestuario de Bridgerton, y su equipo, integrado por Dougie Hawkes y George Sayer.
Sophie Baek usa muchos vestidos en tonos celestes y plateados; este último predomina en el baile de máscaras, ¿qué nos dice la vestimenta que usa de su historia?
George Sayer: El vestido plateado estaba indicado en el guion, y ese fue nuestro punto de partida. En el libro se había considerado usar un vestido más antiguo -creo que era uno de la abuela encontrado en el ático-, pero ese estilo se sentía demasiado tradicional, demasiado Cenicienta. Queríamos cambiarlo. Por eso, optamos por una silueta más de la Regencia temprana. Necesitábamos que destacara en el baile, que bajo la luz brillara lo más posible, pero sin exagerar. El vestido no es exactamente simple, pero sí discreto; aun así, resplandece.
John Glaser: No fue complicado, pero sí teníamos que hacerla ver más realista de lo que uno imagina en un vestido de Cenicienta, de lo contrario se habría convertido en una caricatura, y su papel es demasiado importante para eso.
El baile de máscaras fue el momento más divertido para el equipo de vestuario
En el baile de máscaras, muchos personajes destacan porque ocultan su identidad y se convierten en otros. Eloise es Juana de Arco, Penélope y Colin se disfrazan de piratas. Este momento nos invita a apreciar el vestuario y a entender cómo las telas y los colores nos dicen más que las palabras. ¿Hubo un personaje que les haya gustado más vestir esta temporada? Consultamos.
“Mi traje favorito suele ser aquel que funciona perfectamente para el personaje, aunque sea un vestuario pequeño o poco llamativo”, responde Dougie Hawkes. Por su parte, John Glaser tiene claro que no eligen qué prenda les gusta mirar más.
“Un traje favorito puede tener una gran historia detrás, puede haber sido muy complicado de realizar, y nos hemos sentido felices de que haya salido bien. Hay muchos factores que el público no imagina cuando decimos que es nuestro favorito. El traje favorito es el que estamos trabajando en ese momento”, recalca Glaser.
Esta cuarta temporada nos recuerda que, entre telas, hilos y texturas, los vestidos y los trajes no solo acompañan la historia, sino que nos ayudan a entenderla, a ubicarnos en el tiempo y a dejarnos fascinar por el amor que se vive en cada capítulo.