Las Bambas, ¿quién pierde?

Hace unos días, los medios informaban sobre una caída equivalente al 1% del PBI peruano debido al conflicto en Las Bambas.  A lo largo de este artículo se analizará dicha noticia identificando a los actores económicos relacionados con este hecho (país, regiones, gobiernos locales, empresa, proveedores y trabajadores) y los posibles perjuicios que podría sufrir cada uno de ellos

El conflicto en Las Bambas (que al cierre de este artículo no se había resuelto) ha traído consigo una serie de informaciones que es necesario aclarar ya que, en algunos casos, no han sido exactas.

Como mencionamos en una publicación anterior, el PBI de un país se calcula multiplicando la cantidad producida de bienes finales en un periodo de tiempo por sus precios de mercado.  En el caso que nos ocupa, será la cantidad de cobre producida por su precio de mercado.  Así, la producción de la mina siempre tendrá un valor porque el precio del cobre se fija todos los días en los mercados internacionales por la oferta y la demanda.

Recordemos que uno los métodos para hallar el PBI en un periodo de tiempo es el del gasto que supone que todo lo que se ingresa debe ser a todo lo que se gasta en una economía.

El gasto está compuesto por la demanda interna (consumo de las familias, inversión privada y gasto público) y por la demanda externa (las exportaciones menos las importaciones de bienes y servicios)

Las toneladas de cobre que se produzcan y almacenen (mientras Las Bambas tenga la capacidad de seguir acumulando stocks) multiplicadas por su precio de mercado se incluyen en el apartado inversión privada en el PBI.  Así, para efectos del cálculo del PBI el hecho de que dicha producción no se exporte no genera una caída del mismo.  El día en el que la exportación se pueda realizar (se libere la carretera), la inversión privada disminuirá en el mismo importe en el que crecerán las exportaciones.

Uno los métodos para hallar el PBI en un periodo de tiempo es el del gasto que supone que todo lo que se ingresa debe ser a todo lo que se gasta en una economía | Fuente: Andina / Difusión

Para que el PBI se viese afectado, las cantidades producidas deben disminuir ya sea por agotamiento de la capacidad de almacenaje o por alguna decisión que tome la empresa.  De darse esta situación, los precios por cantidades disminuirían por lo que la riqueza del país recién empezaría a caer.

Pero si profundizamos aún más en la noticia con la que empiezo este artículo, para que el PBI se reduzca en 1% (aproximadamente en USD 2,000 millones) la mina debería dejar de producir por un año entero, cosa que parece harto difícil.

Para terminar el análisis desde el punto de vista del país, se ha mencionado que el hecho de que la mina no pueda exportar generará un aumento en el tipo de cambio porque al entrar menos dólares a la economía éste se hará más escaso con lo que su valor subirá.  Este razonamiento es anecdótico debido a que el impacto en el tipo de cambio es muy marginal.  El tipo de cambio en el Perú se mueve más por temas relacionados a los movimientos internacionales de capitales de los fondos de inversión o de los que manejan las AFP.  Debemos recordar que estas últimas pueden invertir hasta el 50% del dinero que gestionan (en total alrededor de 150,000 millones de soles por lo que el 50% sería un monto cercano a 75,000 millones de soles) en el exterior.

La empresa, definitivamente,  obtiene menores ganancias.  Esto deteriora su capacidad de pago a proveedores y empleados.  Es una cadena que afecta a diferentes actores económicos.  Asimismo, Las Bambas no puede cumplir con los compradores con los que ya tenía pactadas sus ventas (se puede suponer que la mina tenía pequeños stocks en el Puerto de Matarani, desde donde embarca el mineral al exterior, pero, luego de dos meses, con mucha probabilidad, estos ya se agotaron).

Los proveedores no podrán pagar sus obligaciones con terceros, la mina no podrá cubrir sus costos fijos y los trabajadores que viven en ella en un número mayor a 2,000 tendrán que ser evacuados si no llegan alimentos o sus vidas corren peligro por el conflicto.  En este punto es importante recordar que muchos trabajadores actúan como pequeños proveedores de la mina.

No debemos perder de vista que si Las Bambas tiene menos utilidades, paga menos impuestos.  Los impuestos recaudados se dividen de la siguiente forma: 50% para el Estado (que dejaría de invertir esos fondos en el bienestar de la sociedad) y 50% en forma de canon minero que va a los gobiernos regionales.  Además, las regalías mineras que se originan en el otorgamiento de la concesión minera, que se calculan sobre la base de los ingresos netos de la mina y que tiene como destinatarios finales tanto al Estado como a los gobiernos regionales y locales, disminuirá. Así, tenemos tres afectados más. 

Si bien es cierto que los impuestos y el canon se abonan sobre las utilidades del año anterior, es decir en 2019, se está cobrando lo generado en 2018; también lo es el hecho de que en el 2020 el Estado y la región recibirán menos dinero.

Debido a todo lo explicado anteriormente, se desprende que el conflicto en Las Bambas perjudica a muchos agentes económicos y que es urgente su solución.  El gobierno debe poner en marcha todas las herramientas de negociación para que esta situación no se prolongue en el tiempo.

La minería representa el 11% del PBI.  Las Bambas produce casi el 18% del cobre que exportamos, el mismo que equivale a casi un 2% de la producción mundial de ese mineral.  Este tema, desde el ángulo en que se mire, no es un asunto menor.

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