Joe vs. Bernie

La lucha por la candidatura Demócrata se reduce a dos septuagenarios blancos.

Norberto Barreto

Norberto Barreto

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La que comenzó como una de  la más concurridas y diversas contiendas por la nominación presidencial del Partido Demócrata, se convirtió anoche en una lucha entre dos septuagenarios blancos: Bernie Sanders y Joe Biden. Como el 2016, se enfrentarán la izquierda progresista y el establishment conservador.  Para frustración de más de uno, nada de mujeres ni minorías, solo dos hombres blancos “como tiene que ser”.

Con un desempeño impresionante, Joe Biden fue el gran ganador del llamado Súper Martes. Con victorias en nueve estados y el control de la mayoría de los delegados en juego, el ex vicepresidente se convirtió en un fuerte contendiente a la presidencia de Estados Unidos. Arrasó en el Sur con el apoyo de los afroamericanos, ganó cerradamente en Texas y por nueve puntos en Minnesota, el único estado del Midwest con primarias el Súper Martes. Ganó por siete puntos en Massachusetts, estado representado en el Congreso por la Senadora Elizabeth Warren.  El endoso de dos excandidatos, Pete Buttigieg y Amy Klobuchar, unido al apoyo de la maquinaria del partido, devolvieron a Biden a la carrera.

Sanders, por su parte, no las tuvo todas consigo. Ganó en Vermont, su estado, Colorado y Utah. Su mayor logro fue vencer en California con una sólida ventaja de ocho puntos. En Texas perdió, pero solo por  tres puntos. Su desempeño en ambos estados echa por la borda la teoría de que su “socialismo” le hace perder votos entre los hispanos. El “todos contra Bernie” que imperó en los últimos días, definitivamente, le hizo mucho daño.

Joe Biden | Fuente: EFE | Fotógrafo: ETIENNE LAURENT

A pesar de haber gastado $500 millones en propaganda, Mike Bloomberg solo logró ganar en Samoa. Su pobre desempeño cuestiona el peso del dinero en las campañas presidenciales. No es que no sea importante, pero parece que no es decisivo, porque si lo fuera Bloomberg sería el favorito.

La gran perdedora de la noche es la Senadora Warren, ya que no fue capaz de ganar ni en su propio estado.

Tras la locura del Súper Martes quedan varios interrogantes. ¿Se retirará Bloomberg ahora que un conservador está en la pelea por la nominación? ¿Insistirá Warren en una campaña que claramente no tiene el apoyo necesario? ¿Endosará a Biden, uniendo la izquierda del Partido Demócrata?  ¿Mantendrá Biden el empuje? ¿Acabará la campaña en su contra de los medios y de su propio partido con  la candidatura de Sanders?  ¿Se repetirá el maltrato contra Sanders ocurrido en el 2016, asegurando la reelección de Trump? Quisiera tener respuestas para estas y otras preguntas, pero no soy politólogo ni mago, que a veces son la misma cosa.

 

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