No somos espectadores, somos pacientes; y la galería de arte se ha convertido en un hospital. Hemos llegado para ver una obra, pero (en unos minutos) estaremos en el lugar de uno de los actores gracias al uso de unos lentes de realidad virtual.

"Los acantilados de V", que forma parte del IV Festival Internacional de Teatro Temporada Alta, propone una experiencia teatral inmersiva. Compartiremos el destino de un preso dispuesto a intercambiar (tal vez) sus ojos por algunos años de libertad.

Somos ocho espectadores convertidos en pacientes. En la sala de espera lucimos tímidas sonrisas, muestra de nuestro entusiasmo ante lo desconocido, nos llaman por nuestros nombres y, uno por uno, pasamos a la siguiente habitación. La obra ya ha empezado y somos parte de ella.

Revisan nuestros ojos, nos desprendemos de nuestros objetos de valor y nos recostamos sobre una cama. Hay una para cada uno y, sobre ellas, los lentes de realidad virtual que nos sumergirán en la experiencia.

Pasamos a ser el preso: sus manos son las nuestras, sus ojos también. Desde su mirada, vemos pasar a la doctora que nos alienta a realizar el trueque (la visión por la libertad), a la beneficiaria del trato, a la esposa que lo espera con entusiasmo en casa. Aún quedan unas horas antes de tomar la decisión final. ¿Aceptaría?

UN SHOW PARA UN ESPECTADOR

Para el director de "Los acantilados de V.", Laurent Bazin, es un sueño conseguir este nivel de inmersión con el espectador. Con cualquier otro proyecto, sería imposible tener a 10 actores en escena para solo una persona en el público. "La realidad virtual es una oportunidad para hacer el show para un espectador. Aunque, claro, no es lo mismo", comparte el realizador a través del teléfono. 

El uso de esta tecnología es su manera de acercarse a la experiencia de un sueño. Es decir, a esa sensación entre lo real e irreal en la que caminamos cuando dormimos. "La primera vez que lo usé intenté reproducir, en la experiencia, esta ambigüedad que la gente siente. Esa combinación me fascina", comparte Bazin quien, con sus espectáculos, busca que el espectador esté atento con todos sus sentidos.

TEMPORADA ALTA

De la realidad virtual al circo, el espectador que asista al IV Festival Internacional de Teatro Temporada Alta ─que va del 7 al 24 de febrero─ encontrará las últimas tendencias en las artes escénicas. La oferta ─del abanico de 15 obras de nueve países─ es ecléctica: una función de danza contemporánea que incluye un drone en escena, teatro de objetos y clown aparecen entre los títulos seleccionados. Por otro lado, se abordan temáticas que reflexionan sobre la sociedad actual: la inclusión, la depresión, la discriminación, la identidad de género, la migración, entre otros.

Las entradas están disponibles en Tu Entrada. 

 
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