Gobierno de Pedro Castillo
Tras estos 100 días, vale la pena preguntarse sobre el desempeño económico del país en estos meses y sobre todo como se encuentra el bolsillo de todos los peruanos. | Fuente: Andina

Los primeros 100 días del gobierno del presidente Pedro Castillo se han caracterizado por un alto nivel de incertidumbre que han terminado afectando la economía de todos los peruanos con una fuerte alza del dólar y el incremento de precios de una serie de productos y servicios, como el pollo y la luz.

En esta gestión el precio del dólar superó por primera vez en la historia los 4 soles y la inflación anualizada a nivel nacional supera el 6 por ciento a octubre, el doble de la meta que establece el Banco Central de Reserva (BCR).

Para David Tuesta, exministro de Economía, lo más importante que ha hecho el Ejecutivo en materia económica es haber ratificado a Julio Velarde como presidente del BCR, pues a pesar de la demora esto genera cierta confianza.

“Esto asegura o ayuda a que la parte relacionada a las columnas de la estabilidad monetaria está en buenas manos. Dentro de lo positivo de los mensajes, sobre todo del ministerio de economía y finanzas respecto a mantener, fomentar la inversión privada, a plantear el respeto a las libertades y el derecho a las propiedades”, comentó Tuesta.

Sin embargo, la ratificación de autoridades claves en el BCR y el MEF no ha sido suficiente debido a que las acciones del gobierno han sido erráticas y esto generó que la confianza de los inversionistas se desplome a niveles que no se veían desde la crisis del 2008, según datos del BCR.

La agenda económica del gobierno ha estado marcada por temas como la Asamblea Constituyente, el control de precios, un posible aumento del sueldo mínimo, la recuperación del gas de Camisea y más impuestos para el sector minero y para los que más ganan. Para Jaime Reusche, vicepresidente senior de Moody’s, esta agenda ha golpeado la confianza.

“Tenemos una falta de confianza en la economía, no sólo de inversionistas nacionales, sino también extranjeros que están dubitativos. Los inversionistas en materia financiera siguen creyendo en el Perú y una muestra es la colocación de bonos soberanos, pero más allá de eso no hay seguridad más allá de la financiera”, advierte Reusche.

Si no hay confianza, no habrá crecimiento de la inversión privada el próximo año, y por tanto tampoco habrá más empleo. Según Oscar Caipo, presidente de la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (Confiep), estas decisiones están afectando no solo a los empresarios, sino a los propios trabajadores peruanos.

“Ha sido bastante errático, el gobierno ha tenido muchos traspiés en cada gabinete que ha nombrado, justamente por esos nombramientos que han sido cuestionados nos ha pasado factura a todos los peruanos y estamos en un momento crítico para el país”, sostiene Caipo.

Las perspectivas de crecimiento para el próximo año se han deteriorado y según el consenso de analistas el perú crecería entre 2% y 3% en el 2022, pero todo dependerá de cuánta confianza tanto en empresarios como en las familias peruanas genere la política económica de este gobierno.