Bayern Munich
Kathleen Krüger, la jefa de equipo del Bayern Munich.

En el año 2013, luego de que el Bayern Munich ganara la Bundesliga, la Champions League y la Copa de Alemania, un periodista del diario El País de España levantó el teléfono y llamó a Markus Hörwick, jefe de prensa del club alemán. El objetivo no era hablar con Thomas Müller o Frank Ribery. Tampoco con Jupp Heynckes. La idea era tener la palabra de Kathleen Krüger, la dueña del nombre que, tras el triplete, los jugadores corearon desde el balcón del ayuntamiento.

"La gente importante son los jugadores y los entrenadores. Todos los demás, los que trabajamos a 500 metros de la cancha, hacemos nuestro trabajo y no tenemos ningún interés público. No insista en hacer preguntas", fue la contundente y poco replicable respuesta del director de comunicaciones. 

En efecto, Kathleen no trabajaba dentro del campo. No en ese momento, por lo menos, porque antes sí. A los 18 años, luego de pasar por FC Phönix Schleissheim y FFC Wacker, llegó al Bayern como jugadora. Era volante, pero después de poco más de 30 partidos, colgó los chimpunes, decidida a estudiar Gestión internacional. Tras terminar el primer semestre, consiguió un puesto en el club de sus amores. Ahí, la entonces muchacha de 25 años, empezó a hacer línea de carrera hasta ser llamada como la llaman: la 'Jefa'. 

Empezó siendo una más en el área logística, pero un tiempo después pasó a ser asistente del nuevo director deportivo, Cristian Nerlinger. Ya en 2012, cuando Matthias Sammer reemplazó a Nerlinger, Krüger fue promovida a Jefa de equipo, puesto en el que lleva ya ocho años. 

 

Está en todas

Los cambios físicos de Leon Goretzka y Philippe Coutinho, por citar dos ejemplos, en los últimos meses, tienen que ver también con Kathleen. Si bien no es preparadora física, ni nutricionista, su cargo va más allá de las meras coordinaciones logísticas de cara a partidos. Además de encargarse de los entrenamientos, los viajes y las concentraciones, le da especial atención a las dietas y los hábitos alimenticios. Durante la para por la pandemia, fue la encargada de asegurarse de que a los jugadores no les falte nada para trabajar desde casa. Supervisó, además, que los futbolistas se cuiden físicamente, y el resultado tuvo, sin dudas, nota aprobatoria.

Krüger está atenta a todo lo que rodee al equipo. No desatiende, por ejemplo, asuntos de marketing, aunque haya un departamento específico dedicado a ello. Está atenta, además, a los patrocinios. Incluso, para hacernos una idea de su importancia en el club, hasta las celebraciones del plantel necesitan de su aprobación.

Luego de ganar por 8-2 al Barcelona, en la última semifinal de la Champions League, el entrenador bávaro fue consultado al respecto. "¿Si vamos a festejar? Veremos a qué nos autoriza Kathleen", respondió Hans-Dieter Flick. La ausencia de imágenes en redes sociales disfrutando el pase a la final, contraria a los abundantes videos ya con la 'Orejona' en mano, podría darnos una pista de cuál fue su respuesta. 

 

Kathleen Krüger jugaba de volante.
Kathleen Krüger jugaba de volante.

Jefa y amiga

Aunque sea la encargada de decidir qué se hace y qué no fuera de las canchas, Kathleen no solo es autoridad. Inspira respeto, por supuesto, pero también confianza. Ha sido la mano derecha de los cinco entrenadores con los que ha trabajado (Jupp Heynckes, Pep Guardiola, Carlo Ancelotti, Nico Kovac y Hans-Dieter Flick), y hasta, en algunos casos (en el de Pep, por ejemplo), comunicó la llegada a los jugadores por medio de un mensaje de texto. 

Con ellos, con los protagonistas en el campo, tiene buena llegada, Es jefa, pero también respaldo. Tiene una oficina abierta a todos en el centro de entrenamiento. Si alguien requiere desde una balanza hasta un consejo, ella está dispuesta a ayudar. Sin embargo, son tres los jugadores con los que ha entablado una amistad: Serge Gnabry, David Alaba y Joshua Kimmich. ¿Quién la recogería primero si se queda varada en el auto? "Serge Gnabry. Serge y yo somos muy cercanos. Oh Dios, ahora David Alaba probablemente me va a saltar a la garganta", dijo, a modo de broma, a Sport Bild en marzo de este año.

"Hay algunos jugadores con los que teno una relación más estrecha. A veces se sientan en mi oficina durante media hora antes de entrenar. También tengo charlas sobre asuntos privados, y esas incluyen a Serge, David y Joshua", agregó. Es una de las pocas declaraciones suyas que se encuentra en Internet. Es más, su nombre como tal no aparece en redes sociales, ni siquiera en las cuentas de los tres jugadores mencionados. 

Sin embargo, y pese a que la línea del club parece ser los perfiles bajos, en el caso de Kathleen ha sido casi imposible. En 2012-13, tras ganar el primer triplete, Ribery y compañía corearon su nombre. Ahora, ocho años después, en el segundo triplete, ya no hizo falta: la 'Jefa' ha sido protagonista. Y, guste o no al jefe de prensa o a los directivos, lo tiene merecido.

"La mujer fuerte detrás de un equipo fuerte", escribió el Bayern Munich sobre Krüger en marzo de 2020. | Fuente: Bayern Munich