Steffani Otiniano celebra junto a Xioczana Canales. | Fuente: Instagram Alex Melgarejo | Fotógrafo: @amelgarejob

El día que Marta hizo historia, señaló uno de sus botines. Con el gol que le marcó a Australia en el Mundial de Francia, la brasilera superó al polaco Miroslav Klose y se convirtió en la única futbolista en la historia que anotó en cinco mundiales. Pudo celebrar acercándose a la tribuna, haciendo algún salto en el aire, bailando o mirando a la cámara, pero no. El día que hizo historia, Vieira alzó la pierna derecha en medio del Stade de la Mosson y señaló su botín. 

El calzado era negro y no llevaba el logo de ninguna marca comercial. Tuvo algunas propuestas, sí, pero todas por menos de la mitad de lo que antes había recibido. No aceptó. En cambio, la seis veces mejor jugadora del mundo decidió llevar unos chimpunes personalizados con un símbolo de igualdad, rosado y celeste, como protesta por la falta de equidad de género en su deporte.

 

Marta, celebrando su gol en el Mundial Francia 2019. | Fuente: Go Equal

“No me gusta hablar, me gusta mostrar”, dijo al finalizar el partido. Un día después, el movimiento #GoEqual subió una fotografía de la brasilera de 33 años con los brazos formando el símbolo que lució en la cancha de Montpellier. “La hora de actuar es AHORA”, es parte del texto que acompañó la imagen del último 14 de junio.

Prefería hablar menos y mostrar más. Sin embargo, algunos días después, cuando el equipo local las eliminó del torneo, sí habló, pero no precisamente sobre el resultado final o la superioridad del rival. Marta, quien ya sentía la causa como suya, se dirigió a las jugadoras jóvenes. “No van a tener una Marta para siempre (…) El fútbol femenino depende de ustedes para sobrevivir”, aseguró con lágrimas en los ojos.

A casi 10 mil kilómetros de distancia, Steffani Otiniano captó el mensaje. Aunque el portugués no es su idioma materno, jugar cuatro años en Brasil le sirvió, primero, para entender lo que Vieira decía y, luego, para interiorizarlo: tenía que actuar. Y actuó.

Marta Vieira haciendo el símbolo de igualdad. | Fuente: Go Equal

El día D

Viernes 30 de agosto. Universitario de Deportes enfrenta a Sporting Cristal en VIDU por la fecha 9 del Campeonato Nacional de Fútbol Femenino (Zona Lima). Ambos equipos suman 19 puntos y empatan en la parte más alta de la tabla. Sin embargo, y aunque pelean la punta, no hay tribunas ni gente.

A pesar de que, en la previa, las mismas jugadoras creyeron que sí habría ingreso -e incluso usaron sus redes para pedir aliento- no será así. A poco del pitazo inicial, entienden que nadie entrará. Que jugarán solas una vez más. Que su talento podrá ser visto por la transmisión en vivo de Youtube, pero no en persona. Que están a punto de liderar el torneo, pero no habrá aplausos. Que, aunque quieren ser vistas, no las verán.

Van 80 minutos de juego y el marcador no se ha movido. Una falta de ‘Maca’ López sobre Xioczana Canales le da un tiro libre a la ‘U’. Geraldine Cisneros, la ‘10’ del equipo, se para frente a la pelota y, en el área, ‘Steff’ espera el centro. La pelota llega por izquierda y, con un zurdazo, tras cinco rechazos en 10 segundos, la ‘11’ de la ‘U’ anota.

El día que Steffani hace historia, recuerda a Marta. Aunque, tras el 1-0, da un paso a la izquierda, casi de inmediato cambia de rumbo. Lo importante no es el gol. O sí, pero no para lo que ella quiere: marcar un antes y un después. Porque la pelota dentro del arco de Maryory Sánchez le dará los tres puntos a Universitario, pero nada al fútbol peruano. Para hablar menos y mostrar más, para que se vea que no las ven, debe hacerse notar. Debe actuar.

Steffani Otiniano, delantera de Universitario de Deportes. | Fuente: Fútbol Femenino - Club Universitario de Deportes

De huella en huella

Otiniano regresó a su país natal, Perú, a inicios de 2019, luego de cuatro temporadas en clubes de Brasil (Portuguesa, Boituva, Tabuaté y Embu Das Artes). Volvió para ver a su familia, pero se quedó para vestir la blanquirroja. Aunque la Federación nunca la llamó, la delantera supo que habría convocatorias para Lima 2019 y no dudó en presentarse. Le había prometido a sus papás que la verían con la bicolor puesta y debía cumplirlo.

En la cuenta regresiva a sus 27 años, ‘Steff’ cumplió. Y con creces. No solo marcó el primer gol de la Selección Peruana femenina en unos Juegos Panamericanos (y se lo dedicó a su familia), sino que, además, fue la autora de los dos únicos tantos del equipo en esa edición, ante Costa Rica y Panamá. Lo que entonces no sabía es que la verdadera huella no la dejaría ahí, en San Marcos, vestida de blanco y rojo, sino algunos días después, en el kilómetro 30.5 de la Panamericana Sur, con la camiseta crema.

Steffani Otiniano jugó con la Selección Peruana en Lima 2019. | Fuente: Selección Peruana - FPF

El 30 de agosto, luego de marcarle a Cristal y dar un paso a la izquierda, Steffani giró y fue al lado contrario, donde los fotógrafos ya disparaban los flashes para captar la celebración. El brazo derecho abajo y el otro arriba, simulando la pose de Marta y pidiendo lo mismo que ella: igualdad. La foto se volvió viral y consiguió lo que quería: que la vean.

Al finalizar el partido, 'Steff' recreó su propia celebración. | Fuente: Selección Peruana - FPF

Sobran los motivos

Según un informe de El Comercio, publicado en marzo de este año, en Perú, un futbolista hombre gana, en promedio, entre 16 mil y 32 mil soles mensuales, mientras que las mujeres, en el mejor de los casos, entre 400 y 700. Y el mejor de los casos significa Universitario o Sporting Cristal, porque en los otros equipos de fútbol femenino no existe pago, por ser un torneo amateur.

Pero tener sueldos menores a la remuneración mínima vital no es el único problema. Además, la falta de sponsors, de liga profesional y público, así como la necesidad de estudiar y trabajar en ratos libres, fueron siempre motivos suficientes para alzar la voz, pero faltaba alguien que dé el empuje, el primer paso.

Otiniano, quien venía de jugar fuera y tiene en mente emigrar nuevamente a fin de año, lo dio. Entonces, supo que, detrás de ella, decenas de chicas estaban dispuestas a caminar a su lado, a rebelarse, hacer plantones y luchar. El movimiento recién estaba empezando. Era momento de actuar.

Universitario ganó 5-0 a Boys. Steffani Otiniano volvió a anotar y celebrar con el símbolo de igualdad. Sabrina Ramírez (2) imitó el festejo. | Fuente: Fútbol Femenino - Club Universitario de Deportes

Unidas se hicieron fuertes

Geraldine Cisneros fue otra de las que se sumó a la lucha. La volante crema, acostumbrada a celebrar sus goles tapándose los ojos, usó una de las fotografías de su festejo para hacer honor a la lucha que bautizaron en conjunto como #QueremosSerVistas. “En el partido de U vs. ‘Muni’ di una asistencia e hice un gol, pero nadie lo vio, porque jugamos a puertas cerradas. ¿Cómo piensan que va a crecer el fútbol femenino en nuestro país si nadie lo ve?”, escribió en su Instagram.

 

Geraldine Cisneros publicó este mensaje en su Instagram. | Fuente: Instagram Geraldine Cisneros | Fotógrafo: @cisnerosmatos

La publicación fue un acuerdo conversado entre las jugadoras de Universitario. El movimiento –ya lo dijimos- recién empezaba. Por eso, no sorprendió que la siguiente fecha, en un partido ante Boys (sin público, porque en la Videna no está permitido), las 11 titulares del equipo merengue formen paradas en una misma fila y no en dos, como se acostumbra.

“Queríamos que se vea que en las tribunas no hay nadie. Porque, si nos tomábamos como se hace tradicionalmente, no se iba a ver nada, hubieran enfocado a las 11 y ya. Aquí tuvieron que enfocar todo”, contó Cindy Novoa, una de las capitanas de la 'U', a RPP. Las gradas de fondo, totalmente vacías, le dan la razón.

Foto oficial previa al partido ante Sport Boys. | Fuente: Fútbol Femenino - Club Universitario de Deportes

Lucha general

Aunque el movimiento nació gracias a las jugadoras de Universitario de Deportes, las chicas de Sporting Cristal y Alianza Lima no han sido ajenas al tema. Incluso, aparte de compartir los post en sus redes sociales con el hashtag #QueremosSerVistas, las celestes Sandy Dorador y Nahomi Martínez festejaron una anotación con una camiseta blanca personalizada, que llevaba el número 10 y la palabra “igualdad” en letras rojas. “Nos unimos a esta lucha”, publicó una de ellas en su Instagram.

 

Sandy Dorador junto a Nahomi Martínez. | Fuente: Instagram Sandy Dorador | Fotógrafo: @sandydorador214

Incluso, el Futsal no fue la excepción. Además de Geraldine, quien juega también en Panta-Walon y usó su celebración de siempre con un significado distinto, Cindy Novoa, parte del equipo de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, lució un polo que decía “Queremos ser vistas”.

“Fútbol sin público no es fútbol. El gesto mío y de mis compañeras es por una lucha general. Queremos ser vistas, no solo en nuestros clubes, sino también en partidos de la Selección. En los Panamericanos ya se demostró que las personas van, que quieren saber más del fútbol femenino, pero, si jugamos a escondidas, nadie va a saber de nosotras”, mencionó Novoa.

Cindy Novoa, volante de Universitario de Deportes (fútbol) y UNMSM (futsal). | Fuente: @amelgarejob
Univeversidad Nacional Mayor de San Marcos representará a Perú en la Copa Libertadores femenina, a fin de año. | Fuente: Facebook Alex Melgarejo

¿De quién depende?

En lo que se refiere a la Zona Lima del Campeonato Nacional de Fútbol Femenino, cada club que juega de local es responsable de la organización del partido. Es decir, depende exclusivamente de la institución que haya o no haya público, siempre y cuando no se elija La Videna como sede. Eso nos explica Guillermo Echevarría, jefe de proyectos de fútbol de desarrollo en la Federación Peruana de Fútbol.

“Si el club dispone que se juegue en un estadio, como un espectáculo específico preliminar al partido del primer equipo o doblete junto al equipo de reserva, tiene toda la facultad y el apoyo (cumpliendo los criterios de organización), pero es una decisión de cada uno. Nos hemos encontrado con que muchos, por temas de costos, principalmente, están optando por jugar a puertas cerradas o con acceso limitado”, cuenta.

Según Echevarría, en la interna de la FPF ya se trabaja la planificación del próximo año para encontrar opciones que ayuden a la difusión y profesionalización del fútbol femenino. “Se está buscando crear un torneo atractivo que genere competencia a nivel deportivo, según estándares propuestos por la FIFA, pero que, al mismo tiempo, sea atractivo comercialmente para aumentar el interés de la empresa privada”, agrega.

Sporting Cristal venció 1-0 a Alianza Lima con gol de Nahomi Martínez. | Fuente: Facebook Alex Melgarejo

A puertas (no tan) abiertas

El equipo femenino de Universitario –al igual que el masculino- lleva dos partidos de local jugando a puertas cerradas, por problemas entre la administración saliente y la entrante. Y, aunque ellas recién supieron el motivo este jueves, ya falta poco para que las cosas vuelvan a la normalidad.

Este sábado, en Campo Mar, las cremas recibirán a Alianza Lima en el segundo clásico del año, y lo harán, según contaron desde la gerencia deportiva, a puertas abiertas, aunque solo con público local. De hecho, el principal problema no es ese -los blanquiazules también pusieron esa condición-, sino que el “público” sea solo gente conocida.

“A veces nadie entra. Otras, solo familia, con una lista previa, si el club autoriza”, cuenta Novoa, de Universitario. Ante el clásico rival será igual. “No se cobran entradas. El acceso es restringido, se elaborará lista”, dicen desde la gerencia deportiva.

Es decir, si la ‘U’ ratifica su liderazgo en el Campeonato Nacional, solo sus familias y amigos aplaudirán. Por temas logísticos, el primer equipo femenino de Universitario solo puede mostrar su talento en vivo vía Youtube. Eso, para las dirigencias del fútbol femenino, es jugar con público. Y no pasa solo en la ‘U’.

“En nuestros partidos, solo son familiares o amistades de ambos equipos. Obvio, días antes debemos ponerlos en una lista para que puedan ingresar. Eso es siempre que jugamos de locales en La Florida”, menciona una jugadora de Cristal. Y son excepciones: cuando otros equipos son locales, no suele entrar nadie.

De local, Sporting Cristal cuenta con presencia de familiares y amistades en tribunas. | Fuente: Facebook Alex Melgarejo

No es en vano

De los 12 países de Sudamérica, solo cinco tienen liga profesional de fútbol femenino: Brasil, Colombia, Venezuela, Chile y Argentina. Este último lo consiguió en marzo de este año, luego de 16 meses de lucha.  

En noviembre de 2017, tras dos años sin entrenador ni competencias, las seleccionadas de la albiceleste hicieron huelga por falta de pago de viáticos por entrenar en Ezeiza. Y no solo eso: también solicitaron entrenar en canchas de césped natural, tener giras, viajar en transportes de calidad –alguna vez les tocó dormir en micros previo a amistosos- y vestir indumentaria adecuada. Es decir, todo lo que los chicos tenían sí o sí, sin necesidad de pedir.

Ante el compromiso de las autoridades, el plantel regresó a las prácticas. Sin embargo, la molestia quedó nuevamente al descubierto en la Copa América Chile 2018. Antes de enfrentar a Colombia, por el cuadrangular final, todas –titulares y suplentes- posaron para la foto oficial con una mano en la oreja y un mensaje clarísimo: querían ser escuchadas.

 

Las jugadoras de la Selección de Argentina, titulares y suplentes, posaron así para enviar mensaje a su Federación. | Fuente: Copa América Femenina Chile 2018

Ocho meses después, en enero 2019, ‘Maca’ Sánchez hizo lo suyo. La santafesina, separada del UAI Urquiza en pleno torneo, hizo pública su queja contra el club y la AFA, reclamando por sus derechos laborales. Su iniciativa generó el hashtag viral #FútbolFemeninoProfesional y se convirtió en una reivindicación política durante la movilización del Día de la Mujer, el 8 de marzo. Apenas una semana después, Argentina tuvo fútbol profesional.

En Colombia ya existe fútbol profesional.  Sin embargo, el apoyo para buscar difusión no ha parado. Hace un mes, la Liga Águila, en conjunto con la Dimayor (División mayor de Colombia), lanzó la campaña #HinchasCompletos e hizo un llamado a los clubes para mejorar la asistencia en los partidos de fútbol femenino, preliminares a los del equipo masculino.

La iniciativa consistió en tapar la mitad del escudo de la institución. En redes sociales, se sumaron Deportes Tolima, Once Caldas, Independiente Santa Fe, Millonarios FC, Atlético Nacional, entre otros, pero Junior de Barranquilla fue incluso más allá: hombres y mujeres posaron juntos para la foto oficial.

El equipo masculino de Junior posó con el femenino como parte de la campaña de Liga Águila. | Fuente: Prensa Liga Águila

La selección de Estados Unidos, pese a ser vigente campeona del último Mundial femenino, no es ajena a la desigualdad en el fútbol. Basta con recordar que la FIFA le dio cuatro millones de dólares, casi 10 veces menos que los 38 millones recibidos por Francia en Rusia 2018. De hecho, último campeón del Mundial masculino percibió ocho millones más que el total de premios repartidos este año entre los 24 planteles.

Queremos verlas jugar

El cambio es posible. La historia lo prueba. Solo hace falta actuar. Y en Perú, aunque falta mucho, el camino ya empezó. Continuará este fin de semana, cuando las chicas busquen más gestos que hablen por ellas, y se hará notar el próximo viernes 13 de setiembre en el banderazo de la igualdad que realizarán, a partir de las 7:00 pm., en la explanada sur del Nacional.

Ahí, a las afueras de un estadio acostumbrado a aplaudirles a ellos, ellas se juntarán para gritar a una sola voz que quieren ser vistas. Que están dispuestas a mostrar, a luchar y a actuar. Que están listas para hacer historia y así, más adelante, ninguna Marta tenga que señalar su botín en medio de una cancha y ninguna mujer, del país que sea, tenga que llamar la atención con gestos para pedir solamente igualdad.

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