En Ampliación de Noticias, el internacionalista Francesco Tucci alertó que un eventual colapso total del régimen iraní podría repetir los escenarios de caos vividos en Irak y Libia, ante la falta de una estrategia política posterior a la ofensiva militar.
El internacionalista Francesco Tucci dijo que existe una situación compleja respecto al futuro de Irán tras la muerte del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, y los constantes ataques israelíes y estadounidenses, que empezaron el pasado sábado, 28 de febrero, con el objetivo de ponerle fin al régimen que domina el país desde 1979.
En Ampliación de Noticias, el especialista señaló que Estados Unidos e Israel con Donald Trump y Benjamín Netanyahu al mando, respectivamente, continúan atacando continuamente distintos objetivos en la nación persa, pero -a su parecer- sin ideas de qué ocurrirá en el país ante un eventual colapso total del régimen teocrático.
Para Tucci, el panorama es “preocupante” y rememora la crisis generada durante la invasión de Irak, entre el 20 de marzo y el 1 de mayo de 2003, cuando una coalición de 40 países liderada por Estados Unidos derrocó a Saddam Hussein, pero desató un caos prolongado marcado por una insurgencia violenta, guerra civil sectaria e inestabilidad extrema.
También mencionó la situación de Libia tras la caída del régimen de Muamar Gadafi, con la intervención de Estados Unidos y la OTAN el 19 de marzo de 2011. Aunque Gadafi fue derrocado, la intervención dejó al país dividido, con múltiples facciones armadas y sumido en un prolongado conflicto interno que ha dejado miles de muertos y un Estado fallido.
“Claro, la situación en Irán es diferente, sin embargo, la falta de un proyecto sucesivo a la eventual caída del régimen preocupa bastante”, declaró Tucci.
“El tema es este, cuando comienza una guerra, quien la empieza sabe cómo la va a empezar, pero no sabe cómo va a terminar. Porque, como decía [Carl von] Clausewitz, los planes funcionan hasta el día antes de ser aplicados, porque después la situación va cambiando”, agregó.
A decir de Tucci, el conflicto podría escalar ante la posibilidad de que Irán realice “ataques terroristas” a través de sus Fuerzas Quds, una rama de élite de la Guardia Revolucionaria que actúa como un brazo externo de operaciones especiales e inteligencia, especializada también en la guerra asimétrica.
“Es muy probable que se darán ataques terroristas en el mediano terreno. No necesariamente ahora, pero sí es probable que Irán escoja también un cierto tipo de lucha que es asimétrica y que se pueda basar no solo en guerrillas, sino también en terrorismo”, alertó.
Rusia y China, afines a Irán, pero al margen del conflicto
Francesco Tucci aseveró que Rusia y China, aliados de Irán, se han mantenido al margen del conflicto, pero sí han expresado su rechazo a través de la vía diplomática. Y esto porque Vladímir Putin está enfocado en el conflicto ruso-ucraniano, que cumplió cuatro años el pasado 24 de febrero; mientras que el gigante asiático, simplemente, no tiene interés en involucrarse.
“La Federación de Rusia está metida en el conflicto ucraniano. La República Popular China no tiene interés a tomar una postura fuerte. Trabaja más detrás de las bambalinas para favorecer negociaciones y, eventualmente, una resolución pacífica del conflicto. Pero es bastante difícil que esto ocurra en ese momento porque tanto Israel como Estados Unidos tienen una agenda establecida”, indicó.
Aunque el internacionalista mencionó que China ha presionado constantemente a Irán para no cerrar el Estrecho de Ormuz -por donde pasa alrededor del 20 % del petróleo mundial- porque parte de su economía depende del crudo iraní.
“El destino principal, por ejemplo, de las exportaciones del petróleo iraní es China. Y por eso China, ya desde hace unos días, está presionando a Irán a no cerrar el Estrecho, a permitir el tránsito de los buques petroleros, pero hasta ahora la situación es bastante compleja”, comentó.
¿Cuáles habrían sido los intereses de Trump para ordenar la ofensiva contra Irán?
Francesco Tucci remarcó que, días del conflicto, había conversaciones entre Irán y Estados Unidos sobre el programa nuclear iraní. No obstante, atribuyó la ofensiva militar ordenada por Trump a dos factores: el revés sufrido en el Tribunal Supremo contra los aranceles y las críticas contra las redadas del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
El catedrático acotó que en noviembre se renovará la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, que son claves para la Administración Trump. Así, estimó que el republicano quiso presentarse “como un presidente asertivo” y utilizó la política exterior para ganar popularidad.
“No es algo nuevo, hay un politólogo que se llama Mueller que ha elaborado una teoría que cuando el mandatario norteamericano se encuentra en dificultad utiliza el patriotismo como política exterior agresiva”, concluyó.