Siete sacos conteniendo patas, intestinos, cabezas de burro y de caballo, que darían cuenta de un camal clandestino, son arrojados en la calle Los Amautas con 21 de Octubre, de la urbanización Santa Teresa de Ávila, en Trujillo.

Sin embargo, para el alcalde del Territorio Vecinal N° 28 que comprende esta zona, Gerardo Reyes Torres, esta situación no es nueva. En febrero del presente año, el hecho fue denunciado ante la OEFA pero a la fecha nada se ha hecho para investigar la procedencia de estos restos.

Según indicó a RPP Noticias, la basura es uno de los principales problemas del sector porque es arrojada por comerciantes del mercado La Hermelinda. Los desechos van desde verduras, frutas hasta enseres domésticos.

Detalló que semanalmente, se ha llegado a recolectar de 9 a 10 volquetadas de desperdicios en la zona; sin embargo, hace cuatro años, personal de limpieza pública no barre las calles ni se riegan los jardines.

Tampoco hay seguridad

El Territorio Vecinal N° 28 comprende las zonas: Mampuesto, Santa Teresa de Ávila, Los Naranjos, Los Naranjitos, Santa Lucia, Las Américas y semi rústica Mampuesto.

Sin embargo, según el alcalde vecinal, ninguna ha sido incluida dentro del Barrio Seguro, no hay un patrullero asignado para que exista presencia policial y las reuniones en materia de Seguridad Ciudadana son para recibir cifras, mas no para ofrecerles medidas concretas contra la inseguridad.

No cuentan con cámaras de videovigilancia a pesar de lo peligroso del sector. "Estamos abandonados", afirma Gerardo Torres.

Parque seco y sucio

Similar sensación de abandono dicen sentir los vecinos del parque Alipio Ponce, ubicado en la urbanización El Recreo. Afirman que este solo es limpiado en fechas festivas de la Policía Nacional, tales como su aniversario o celebraciones patronales.