El candidato a la Presidencia por el APRA también expresó su preocupación por la posible continuidad de ministros vinculados a lo que denominó como una "repartija parlamentaria" entre determinadas agrupaciones políticas.
El candidato presidencial del Partido Aprista Peruano (APRA), Enrique Valderrama, afirmó que el Congreso "difícilmente pudo haber producido algo bueno" tras la llegada de José Balcázar a la Presidencia y agregó que este poder ha gobernado el país en los últimos años.
En diálogo con RPP, sostuvo que, frente a una gestión que calificó como "corta y frágil", se debe exigir que no intervenga en las elecciones de abril y que evite adoptar medidas económicas que comprometan la estabilidad del país.
En ese sentido, manifestó que la designación de Hernando de Soto en la Presidencia del Consejo de Ministros garantizará este segundo punto, pues su presencia en el gobierno le genera "una primera tranquilidad", aunque precisó que será necesario evaluar cuál será la conformación completa del gabinete.
Así, expresó preocupación por la posible continuidad de ministros vinculados a lo que denominó como una "repartija parlamentaria" entre determinadas agrupaciones, mencionando a Alianza para el Progreso (APP) y Podemos. Por lo mismo, señaló que será necesario vigilar las contrataciones y designaciones que se realicen hasta julio en el Estado.
Recorrido por ciudades del norte
Respecto a su campaña electoral, Valderrama dijo que en sus recorridos por regiones como Chimbote, Piura, Tumbes y La Libertad pudo recoger un sentimiento de frustración y descontento de la población hacia la política en general. Señaló que esto se refleja en el 40 % y 50 % del electorado que aún no define su voto, de acuerdo con diversas encuestadoras.
"Veo que la gente está pidiendo un cambio. Veo que la gente se ha cansado, definitivamente, de que gobiernen determinadas facciones o fuerzas desde el Congreso y lo hagan de la manera que lo están haciendo", sostuvo.
Afirmó que los principales temas señalados por la población durante su recorrido fueron la seguridad ciudadana, la situación de la salud pública y el estado de la infraestructura urbana, especialmente pistas y veredas.
"Es casi un pecado enfermarte más allá de la una de la tarde en los pueblos del Perú porque no encuentras quién te atiende en el centro de salud cercano y, evidentemente, eso ya ni siquiera distingue condición o economía", comentó.