Sudáfrica registró su primer muerto por coronavirus. | Fuente: AFP

Sudáfrica anunció este viernes su primer muerto por coronavirus, poco después de iniciar el confinamiento oficial de tres semanas destinado a frenar el avance preocupante de esta pandemia que ya ha dejado alrededor de 25,000 muertos en el mundo.

"Despertamos a los sudafricanos esta mañana con la triste noticia de que que hemos registrado los primeros muertos de COVID-19", había declarado el ministro de Salud, Zweli Mkhize.

Posteriormente el saldo fue revisado y el gobierno informó que solo uno de los fallecidos era por coronavirus.

El país más industrializado del continente es, de lejos, el más afectado por la pandemia, que surgió en diciembre en China, con más de mil infectados registrados, según el ministro.

Cyril Ramaphosa impuso a los 57 millones de habitantes del país un confinamiento de tres semanas para "impedir una catástrofe humanitaria de grandes proporciones" que entró en vigor en la medianoche de este viernes.

Sin embargo, en las primeras horas del día, decenas de habitantes de las dos principales ciudades del país, Johannesburgo y El Cabo, hacían caso omiso y seguían agolpándose en filas para tomar el ómnibus o hacer compras.

Detenciones

"El gran problema son las tiendas", dijo el encargado de la seguridad en El Cabo, J.P. Smith. "Las personas están autorizadas a comprar alimentos y a sacar dinero pero no respetan las distancias. Va a llevar un poco de tiempo para que les entre en la cabeza".

"La clase media y alta respetarán el confinamiento", dijo por su parte Ditebogo Koenaite, un piloto de línea aérea. "Pero no creo que las más modestas vayan a respetar la distancia social. Es más duro en los barrios pobres".

En el precario barrio de Hillbrow, en el centro de Johannesburgo, la policía realizó varias detenciones en los bares que permanecieron abiertos después de medianoche.

Las autoridades venían pidiendo a la población desde hace días que respeten el confinamiento, so pena de sanciones que pueden ir hasta seis meses de cárcel.

En África, Túnez, Ruanda e Isla Mauricio se han comprometido también con un confinamiento radical, pese a las consecuencias económicas y sociales para las poblaciones pobres.

Senegal, Kenia, Costa de Márfil y Níger han preferido declarar el estado de emergencia y toques de queda, menos estrictos.

(Con informacióin de AFP)