Para proteger nuestra salud y la de los demás, es obligatorio el uso permanente de mascarilla en los espacios públicos.
Para proteger nuestra salud y la de los demás, es obligatorio el uso permanente de mascarilla en los espacios públicos. | Fuente: Shutterstock

Según ONU Hábitat, los espacios públicos bien diseñados son fundamentales para contribuir a mejorar la salud y el bienestar de sus habitantes, reducir el impacto del cambio climático, animar a las personas a caminar o usar la bicicleta, aumentar la seguridad y disminuir el temor a la delincuencia.

Debido a la coyuntura, los lugares abiertos se han vuelto indispensables para el bienestar físico y mental de la ciudadanía. Cabe resaltar que, en el Perú, antes de la pandemia, según datos de Ipsos para RPP, los espacios más utilizados por los ciudadanos para el entretenimiento y recreación eran los parques (57%), las losas deportivas (37%) y los centros comerciales (35%).

Por esta razón, es esencial una buena planificación para adaptar e implementar medidas sanitarias de prevención que le permitan a la ciudadanía continuar aprovechando los espacios públicos sin poner en riesgo su salud.

Medidas para aprovechar los espacios públicos en tiempos de COVID-19

De acuerdo con ONU Hábitat, las ciudades han estado en el epicentro de la pandemia de COVID-19 y el 95% de los casos se han registrado en áreas urbanas. Por ello, señala que los espacios públicos deben ser parte de la respuesta al virus, ya sea para limitar la propagación del virus o para proporcionar formas para que las personas se relajen o lleven a cabo su sustento.

A continuación, te contamos qué podemos hacer, como ciudadanos y comunidad, para disfrutar de los espacios públicos durante la pandemia:

1. Adaptar los espacios a las nuevas necesidades sanitarias

El diseño de las vías públicas también es clave para combatir la propagación del virus COVID-19. Por lo tanto, el espacio público debe diseñarse para garantizar el distanciamiento físico y la disponibilidad de recursos sanitarios esenciales como baños limpios, puntos de agua y productos de limpieza como alcohol en gel en todas las zonas urbanas.  

Además, los administradores del espacio público deben asegurarse de que estos se limpien con frecuencia y en profundidad, incluidas las superficies de alto contacto, como pasamanos, puertas, manijas y muebles.

2. Distanciamiento físico

El distanciamiento físico requiere que las personas mantengan un espacio de metro y medio entre ellas en los espacios públicos. En este caso, la expansión de las calles puede garantizar un espacio adecuado en las aceras y, en situaciones donde es necesario esperar y hacer fila, una solución creativa es demarcar círculos con pintura en el suelo.

El distanciamiento social consiste en mantener una distancia segura entre usted y otras personas que no pertenecen a su hogar.
El distanciamiento social consiste en mantener una distancia segura entre usted y otras personas que no pertenecen a su hogar. | Fuente: Shutterstock

3. Uso de mascarilla y protector facial obligatorio en el transporte público

La población debe usar mascarilla de forma correcta –cubriendo sí o sí la nariz y boca– para salvaguardar la salud de las personas. Además, el uso del protector facial también es obligatorio para ciudadanos que usen el transporte público y recomendable para espacios con un gran número de personas.

Por otro lado, se encuentra permitido salir de casa para realizar actividades físicas o ejercicios que no impliquen aglomeración de personas y quienes lo hagan, deberán hacer uso de la mascarilla de forma obligatoria y mantener una distancia de cinco metros con el resto de las personas.

4. Uso de la bicicleta para evitar las aglomeraciones

En el contexto de la pandemia, estos medios de transporte son una alternativa que evita aglomeraciones y disminuye la posibilidad de contagio en relación con el transporte público. Por esta razón, las ciudades están reasignando temporalmente el espacio vial de los automóviles para proporcionar más espacio para que las bicicletas y las personas se muevan de manera segura, facilitando el movimiento y respetando las reglas de distanciamiento físico.

5. Adaptar los paraderos de transporte

De acuerdo con datos de Ciudades Cómo Vamos, antes de la pandemia, el 65.3% de los limeños se movilizaban al trabajo, oficina o centro de estudio en transporte público colectivo. Por ello, ahora es importante que las zonas de espera y/o paraderos también les ayuden a cuidar su salud.

Por tal razón, se recomienda adaptar los paraderos existentes demarcando en el suelo con pintura, los espacios y distancias para formarse. Es relevante mencionar que se deben tener en cuenta necesidades de los ciudadanos como brindar sombra si hace mucho sol y garantizar la tranquilidad de los adultos mayores y mujeres embarazadas.