Impuestos: Entre Mitos y Verdades

El sistema tributario en el Perú dista de ser un modelo a seguir a nivel mundial y debe ser reformado: de esto puede haber un consenso en el amplio espectro de las ofertas políticas

Centro Wiñaq

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En el Perú, son pocos los ciudadanos que pagan impuestos. Entre quienes los pagan, el costo es bastante alto: los segmentos formales enfrentan una presión tributaria de 39,8%. Sin embargo, la coalición del gobierno (en particular la izquierda limeña), son de la opinión que los impuestos deben ser elevados, especialmente a las grandes empresas y a la minería. Esto es, a pesar, que la presión tributaria sobre los formales es de una tasa similar al promedio de la OCDE (40%) y está muy por encima del promedio regional a pesar que los servicios y la infraestructura que recibe del estado, no tiene comparación con los ciudadanos de la OCDE.

El sistema tributario en el Perú dista de ser un modelo a seguir a nivel mundial y debe ser reformado: de esto puede haber un consenso en el amplio espectro de las ofertas políticas. Sin embargo, en lo que no hay un consenso, y más bien mucha discrepancia, es lo que debe de cambiar en el sistema tributario. En este artículo intentaremos resolver las siguientes preguntas: ¿Cuál es la motivación detrás de la subida de impuestos de parte de este grupo político? y ¿son sus creencias sobre los impuestos respaldadas por la realidad?

La reforma tributaria de Pedro Francke fue un primer intento para elevar las tasas impositivas y constaba de cinco ejes principales: incrementar los impuestos sobre los ingresos por alquileres, elevar tasas a los niveles más altos de ingresos, al sector minero, cobrar impuestos a plataformas digitales y a seguros privados. La propuesta del gobierno también buscaba reducir la evasión y elusión tributaria que según Francke representa el 8% del PBI. El exministro vendía la propuesta bajo el argumento que se buscaba que el sistema tributario fuera más progresivo y redistributivo, lo cual quiere decir que los individuos de más altos ingresos paguen más para proveer de servicios públicos a los individuos con menores ingresos.

Una de las motivaciones detrás de la propuesta de la reforma tributaria era que las personas dejen de evadir los impuestos, especialmente, según Francke, las grandes empresas que transfieren sus rentas al exterior”. Si vamos a las cifras, vemos que según el Instituto Peruano de Economía, solo 1 de cada 10 trabajadores paga impuesto a la renta. Además, de cada 100 trabajadores, 28 son formales y solo 9 pagan impuesto a la renta. Existe un espacio importante para incrementar la recaudación, a través de elevar la formalidad laboral.

Por el contrario, del total de deudas y controversias que las grandes empresas han tenido con la SUNAT en los últimos 15 años, se ha pagado 97,4% de lo disputado (Centro Wiñaq; Macroconsult). En total, las grandes empresas han contribuido en promedio 78 mil millones de soles durante este tiempo al erario público, y solo el año pasado, el 42% de lo recaudado por renta empresarial fue pagado por las 280 empresas más grandes del Perú. El resultado es que hay 15 mil principales contribuyentes que son responsables de pagar el 76% de todos los tributos internos y el resto - el 24% de los tributos - es pagado por 9 millones de personas. Vale decir que la propuesta de reforma tributaria buscaba recaudar aún más de los pocos que pagan impuestos y no anchar la base tributaria, sin buscar que los trabajadores formales paguen el impuesto a la renta correctamente o incorporar a más trabajadores a la formalidad.

Otra creencia es que las grandes mineras no pagan lo suficiente en impuestos. Desde la izquierda limeña se ha resaltado en diversas ocasiones que se debería aumentar los impuestos a las sobreganancias mineras, especialmente considerando que actualmente los precios de los minerales están subiendo - por demanda internacional y últimamente por la guerra entre Rusia y Ucrania. Según Cooperacción, la minería tuvo ingresos extraordinarios superando los 17 mil millones de dólares el año 2021 y José de Echave, vocero de esta organización, resaltó en IDEELERadio el año pasado que se esperan 5 años de bonanza minera. Se aboca por un incremento de impuestos bajo estas condiciones, argumentando además, que estamos bajo el promedio mundial en recaudación tributaria sobre la minería. Sin embargo, se develó el año pasado en una nota en El Comercio, que el ministro Francke y su equipo de trabajo están subestimando el aporte de la minería al presupuesto público por 5% de sus rentas. Mientras que el MEF alegaba que las empresas mineras aportan 41% de sus rentas al Estado, el grupo Apoyo y la SNMPE calculan que estas han pagado, en promedio, el 46% del total de la renta minera en impuesto a la renta, IGV y regalías entre el 2011 y el 2020. Esto quiere decir que la minería ha aportado 85 mil millones de soles en impuestos y otros gravámenes en los últimos 10 años. Además los especialistas sitúan a Perú como uno de los países con mayor carga tributaria hacia la minería, por encima de Canadá, Australia y Chile.

Este grupo político también argumenta que la presión tributaria en el Perú es muy baja, lo cual deja pocos recursos para servicios públicos como salud y educación. El MEF bajo el mando de Francke argumentaba que la presión fiscal en el Perú, la cual fue del 20% del PBI en el 2019, estaba por debajo del promedio regional latinoamericano (27% del PBI) y debajo del promedio de la OCDE (40% del PBI). Sin embargo, se debe de considerar que en el Perú, solamente unos pocos pagan impuestos como previamente se ha mencionado, por lo tanto la presión tributaria sobre los formales es de 39,8%, muy por encima del promedio regional y acercándose al promedio de la OCDE integrado por países con una tasa de formalidad en el trabajo superior al Perú. Además, la tasa del impuesto a la renta en el percentil más alto en el Perú es de 29,5%, por encima del promedio regional que es de 27%.

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Además, es una falacia que el presupuesto público se haya estancado en el Perú. En los últimos 10 años, el presupuesto para los sectores de educación, salud y justicia se han triplicado. El problema reside, no en recursos insuficientes, sino en la falta de ejecución de los mismos. El año pasado, se dejó de ejecutar 10% del presupuesto en educación, 15% del presupuesto en salud y 5% del presupuesto en justicia. Según el IPE, en general, el año pasado se dejaron de ejecutar casi 18 mil millones de soles en inversión pública. Por lo tanto, no se debe a insuficiencia de recursos, dado que la recaudación tributaria el año pasado fue la más alta de los últimos 7 años, llegando a recaudar 140 mil millones de soles equivalente el 16,1% del PBI. La recaudación tributaria subió más en el sector minería, construcción y comercio.

En conclusión, la motivación detrás de ciertos grupos políticos, especialmente aquellos de izquierda limeña, es subir los impuestos a las más altas ganancias debido a que la polarización es una bandera política con la que buscan capitalizar. Sin embargo, su reforma tributaria no hubiera contribuido a un cambio estructural verdadero pues, como hemos exhibido en este artículo, los principales grandes contribuyentes pagan la mayor parte de los impuestos. Además, los recursos que la minería aporta al erario público brindan podrían proveer de recursos públicos a una mayor parte de la población. El verdadero cambio sería buscar la eficiencia en utilizar los recursos que ya tenemos, incentivando nuevas inversiones sostenibles y buscar anchar la base tributaria para alcanzar el nivel de desarrollo económico que todos deseamos.

 

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