La deuda con las MYPE y la reactivación de las cadenas productivas

A nivel territorial, gran parte de la competitividad de una MYPE es explicada por el ambiente de negocio que le ofrece la cadena productiva donde desarrolla sus negocios.

Omar Narrea

Omar Narrea

COMPARTE

La evidencia disponible de Reactiva Perú indica que este instrumento ha alcanzado sus objetivos al otorgar 75 mil créditos entre MYPE, medianas y grandes empresas con una distribución de 18%, 31% y 51%, respectivamente, de los 30 mil millones asignados.

Empero, el éxito de este programa es un ejemplo de cómo sin una política que guie los instrumentos, se puede presentar propuestas técnicas adecuadas, pero atacando parcialmente un problema. En este artículo, reflexionaremos sobre la poca atención hacia las MYPE, identificaremos algunas medidas poco valoradas que ya están apaleando el impacto de la COVID-19 y recomendaremos otras que miren el largo plazo.

Partamos de que el 99.5% del sector formal se caracteriza por ser micro o pequeña empresa. En este universo, un primer grupo son las microempresas de subsistencia pues producen menos de S/ 4,380 mensuales (13 UIT) y un segundo las microempresas entre el monto anterior y S/ 50,625 mensuales (15 UIT). El tercer grupo es denominado pequeña empresa y tiene ventas mensuales entre el monto anterior y S/ 573 mil. La diferencia entre estos grupos no es menor pues mientras en el primero solo el 4.5% tiene acceso al crédito, en el segundo y el tercero este acceso representa el 13.5% y 45.1%. También en términos de empleo hay diferencias gruesas porque el 99% de empresas del primer grupo tiene no más de 5 trabajadores y, en cambio, en el tercer grupo más de la tercera parte de empresas tiene entre 11 y 100 trabajadores.

Lo anterior indica que a medida que una empresa es más grande absorbe más factores productivos como crédito y puestos de trabajo, por lo que su productividad sería mayor. Tomando en cuenta que el 79.7% del número de empresas formales está en el primer grupo, el 16.5% en el segundo y 3.2% en el tercero, el mapa del tejido empresarial peruano indica que es una ínfima minoría la que se enfrenta al mercado competitivamente y podría resistir a crisis. A pesar de que Reactiva Perú atendió solo 51,440 MYPE (un 6% de las 1.8 millones de MYPE formales), es populista decir que se amplíe para cubrirlas porque el instrumento no ha sido diseñado para dar créditos a empresas con altas probabilidades de no pago. A continuación, proponemos cómo atenderlas por medio de intervenciones eficientes.

A nivel territorial, gran parte de la competitividad de una MYPE es explicada por el ambiente de negocio que le ofrece la cadena productiva donde desarrolla sus negocios.
A nivel territorial, gran parte de la competitividad de una MYPE es explicada por el ambiente de negocio que le ofrece la cadena productiva donde desarrolla sus negocios. | Fuente: Andina / referencial

Las MYPE de subsistencia

En el periodo de cuarentena, Compras MYPErú aún no ha sido activado y no deja de sorprender que la premisa haya sido parar toda actividad en los clústeres textil de Juliaca, de madera de Ucayali o Metalmecánica de Trujillo. Sumado al hecho de que Reactiva ha excluido a este grupo de microempresas, la descapitalización y riesgo de quiebra debe haber aumentado considerablemente en estas unidades productivas. Aún en un contexto de fragilidad ante la COVID-19, y con la consigna de seguir parámetros sanitarios se recomienda: 

- Compras MYPErú Fast Track: Recordemos que el ingreso mensual de estas MYPE no pasa de 5 mil soles y que las campañas en fechas como el día de la madre o navidad son importantes para equilibrar los ingresos anuales. Por ello, no es menor el impacto que puede tener Compras MYPErú para recuperar en algo las ventas perdidas con el estado de emergencia. Debido a que este programa ya trabaja con las cadenas textil, maderera, metalmecánica, zapatos y plástico, se puede ajustar su diseño para simplificar su convocatoria, adelantar la selección y transferir recursos a las MYPE en un proceso fast-track a cambio de que entreguen sus pedidos según lo permita la COVID-19 y cuando lo programen los núcleos ejecutores. Para evitar empezar recién cuando acabe la pandemia, los CITE ya pueden ir desarrollando programas de fortalecimiento empresarial para capacitar a las MYPE en fichas técnicas, protocolos sanitarios y estrategias comerciales, de tal manera que estén mejor preparada para sus pedidos.

Reactivar centros comerciales y conglomerados: Así como las aglomeraciones y contagios se han dado en los mercados, los centros comerciales y conglomerados son puntos que no cuentan con las características que permitan mantener el distanciamiento físico. Para contener la necesidad de los comerciantes de abrir sus puestos, se recomienda usar el mes de julio para financiar un paquete para que los mismos comerciantes adapten sus locales a las medidas sanitarias y los requerimientos de defensa civil. Complementariamente, PRODUCE podría convocar un concurso para emprendedores o jóvenes universitarios que se animen a implementar su Kit Digital entre los comerciantes.

Las MYPE con mejores perspectivas

A nivel territorial, gran parte de la competitividad de una MYPE es explicada por el ambiente de negocio que le ofrece la cadena productiva donde desarrolla sus negocios. De hecho, el despegue o estancamiento de una región se debe a la fortaleza o debilidad de sus cadenas productivas. Bajo esta lógica, la MYPE no es la única unidad de intervención para proponer.

- Reactiva cadenas productivas y CITEs: El confinamiento social ha cortado la cadena logística poniendo en riesgo la llegada de la producción a los mercados. Por ejemplo, no solo las empresas proveedoras de cafetaleros o de las minas sufrirán sino también las ciudades que acogen estas actividades y que les prestan servicios. Como la prolongada cuarentena ya debe haber dañado algunas empresas de las distintas cadenas productivas del Perú, la productividad ganada en los últimos años puede estar en riesgo de perderse. Felizmente, en las regiones los CITEs ya han empezado un trabajo de convocatoria y capacitación alrededor de las empresas de sus cadenas. Valiéndose de reuniones por Zoom y convocatorias desde WhatsApp, el CITE VRAEM ha desarrollado talleres de fortalecimiento de los cafetaleros de Ayacucho, Cusco y Apurímac. Una inyección de recursos para estos CITE bajo una agenda de fortalecimiento de las cadenas de sus regiones puede ser una medida efectiva que beneficie a las MYPE.

Bajo el objetivo de atender las MYPE al mejorar la competitividad de sus cadenas, también es necesario articular el nuevo programa Arranca Perú con infraestructura pertinente y multiplicar los efectos direccionando Reactiva 2 para las pequeñas, medianas y grandes empresas de estas cadenas e incluso para centros de capacidades e innovación. Esto no solo reforzará a las empresas con mejor perfil competitivo sino permitirá que las micro empresas golpeadas y sus trabajadores puedan transformarse para apuntar a sectores más atractivos y fortalecidos.

NOTA: “Ni GRUPORPP ni sus directores, representantes o empleados serán responsables bajo ninguna circunstancia por las declaraciones, comentarios u opiniones vertidas en la presente columna, siendo el único responsable el autor de la misma”.