Durante poco más de 13 minutos, el artista puertorriqueño llevó el español, Puerto Rico y la cultura latina al escenario deportivo más visto de Estados Unidos.
La noche del domingo 7 de febrero, los Seattle Seahawks se consagraron campeones del Super Bowl por segunda vez, tras vencer a los New England Patriots. Sin embargo, más allá del resultado en la cancha, el gran protagonista de la jornada fue el show de medio tiempo encabezado por Bad Bunny, un espectáculo que se convirtió en la fiesta latina más vista del mundo.
El show arrancó con una declaración directa de identidad. “Qué rico es ser latino”, se escuchó al inicio del espectáculo, seguido de la frase “Hoy se bebe”, mientras las pantallas mostraban una plantación de caña de azúcar, uno de los pilares históricos de la economía de Puerto Rico.
La transmisión anunció oficialmente “El espectáculo de medio tiempo del Súper Tazón” antes de revelar el centro del Levi’s Stadium, donde Bad Bunny apareció interpretando Tití me preguntó, uno de los temas que lo proyectó a nivel global. Así comenzó una presentación cargada de referencias a la vida cotidiana latinoamericana, que repasamos a continuación.
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Puerto Rico en el centro del escenario
El espectáculo continuó con escenas cotidianas de la vida caribeña: un puesto de coco frío, hombres jugando dominó, albañiles, un puesto de piraguas —bebida tradicional— y hasta un local de tacos, reforzando la idea de que, por unos minutos, el estadio no estaba en California, sino en una calle de Puerto Rico.
También hubo espacio para el deporte y la cultura urbana. El boxeador mexicoamericano Emiliano Vargas, hijo del excampeón Fernando Vargas, apareció junto al puertorriqueño Xander Zayas, en una clara referencia al orgullo latino por este deporte.
El cantante puertorriqueño presentó una selección de sus temas más populares en el show de medio tiempo del Super Bowl 2026.Fuente: EFE
Latinoamérica como la “casita”
Uno de los momentos más simbólicos llegó con la aparición de la icónica casita —la misma que acompañó a Bad Bunny durante su gira mundial—. Más que un set, funcionó como una metáfora del hogar latino: abierto, cálido y colectivo.
Desde el techo, artista lanzó un mensaje contundente: “Las mujeres en el mundo entero deberían andar sin miedo”, justo antes de interpretar Yo perreo sola.
Alrededor del escenario se dejaron ver invitados como Karol G, Jessica Alba, Pedro Pascal, Cardi B, Young Miko y el empresario David Grutman, reforzando el carácter multicultural del espectáculo.
El Super Bowl se convirtió en una celebración de la cultura latina, una de las fiestas más grandes del mundo, según la propuesta escénica de Bad Bunny.Fuente: EFE
Reguetón y homenajes a los pioneros
El show avanzó con Safaera y Voy a llevarte pa’ PR, junto a homenajes a los pioneros del reguetón con fragmentos de Gasolina (Daddy Yankee), Dale Don Dale (Don Omar) y Pa’ que se lo gocen (Tego Calderón).n “Están escuchando música de Puerto Rico”, aclaró Bad Bunny.
Antes de interpretar EoO, canción por la que ganó recientemente el Grammy a Mejor Interpretación de Música Global, el artista dio la bienvenida a lo que llamó “la fiesta más grande del mundo entero”.
Bad Bunny y Lady Gaga protagonizaron uno de los momentos más comentados del show de medio tiempo del Super Bowl 2026.Fuente: EFE
Cuando la música y el amor no conocen idiomas
Uno de los momentos más comentados llegó cuando Bad Bunny miró directamente a la cámara y se presentó con su nombre real: “Mi nombre es Benito Antonio Martínez Ocasio, y si estoy aquí es porque nunca dejé de creer en mí. Tú también deberías creer en ti. Vales más de lo que piensas”.
La cámara reveló entonces que una boda civil se estaba realizando en pleno escenario, la cual horas después fue confirmada como real por Variety.
En ese contexto apareció Lady Gaga, quien interpretó una versión en salsa de Die With a Smile junto a una orquesta en vivo. Minutos después, ambos artistas bailaron Baile inolvidable, en lo que funcionó como la recepción simbólica del matrimonio.
La escena incluyó un enorme pastel de bodas y a los participantes vestidos de blanco, con excepción de Gaga, que lució un vestido celeste. “Baila sin miedo, ama sin miedo”, dijo Bad Bunny a los recién casados.
La experiencia migrante y el sueño latino
Otro momento que conectó con el público fue la imagen de un niño dormido en medio de la celebración, que Bad Bunny se encargó de despertar, una escena que muchos identificaron como un reflejo de las fiestas familiares latinas.
La escenografía mostró luego La Marqueta, en referencia al histórico mercado latino de Nueva York, como un guiño directo a la experiencia migrante.
Durante NUEVAYoL, las pantallas proyectaron la imagen de un niño sosteniendo un Grammy junto a sus padres, una clara referencia al propio Bad Bunny soñando frente al televisor antes de convertirse en una estrella global.
Ricky Martin sorprendió al aparecer como invitado en el show de medio tiempo de Bad Bunny en el Super Bowl 2026.Fuente: EFE
Ricky Martin y el mensaje final
Tras un breve guiño a Despacito, de Luis Fonsi, la cámara enfocó a Ricky Martin, quien interpretó Lo que le pasó a Hawái, una de las canciones más políticas del repertorio reciente de Bad Bunny.
El cierre de este segmento llegó con el artista portando la bandera de Puerto Rico, interpretando Voy a llevarte pa’ PR y El apagón, mientras escalaba postes de luz que estallaban, en referencia a los problemas energéticos de la isla.
Lo único más poderoso que el odio, es el amor.
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The Only Thing More Powerful Than Hate is Love. @sanbenito #AppleMusicHalftime pic.twitter.com/0VDQlSjet9
“God bless America”
En el tramo final, Bad Bunny pronunció la única frase en inglés de todo el show: “God bless America”. Acto seguido, aparecieron las banderas de todos los países del continente americano, que el artista fue nombrando uno a uno —incluido Perú— antes de cerrar con Puerto Rico.
El mensaje final quedó claro en las pantallas: "Lo único más fuerte que el odio es el amor". El espectáculo concluyó con fragmentos de Debí tirar más fotos, tema que da nombre a su último álbum, recientemente ganador del Grammy, cerrando así un show que ya es considerado uno de los más simbólicos en la historia del Super Bowl.