El Senamhi registra un incremento en el volumen de agua del río Hablador, alcanzando los 40 metros cúbicos por segundo. Vecinos y transeúntes expresan preocupación mientras las autoridades monitorean la situación ante las lluvias en la sierra central.
El panorama en el centro histórico de la capital ha comenzado a transformarse debido a las condiciones climáticas en las zonas altas del país. En el emblemático puente Trujillo, que sirve de nexo entre el Cercado de Lima y el distrito del Rímac, se ha registrado un aumento significativo en el caudal del río Rímac, el cual ha alcanzado aproximadamente los 40 metros cúbicos por segundo, según el último monitoreo hidrológico del Senamhi.
RPP constató en el lugar que el incremento es visible en las paredes y muros que contienen el cauce, lo que ha motivado a diversos ciudadanos a acercarse a las barandas para observar el paso del agua
Este fenómeno responde a una alerta naranja vigente por lluvias intensas en la sierra central, lo que podría alimentar aún más el caudal en los próximos días.
A pesar de la crecida, representantes de la Municipalidad de Lima y otras entidades técnicas han precisado que, si bien el nivel ha subido, por el momento no representa un riesgo de desborde inminente.
No obstante, la posibilidad de variaciones es constante debido a las precipitaciones que se registran tanto en el centro como en el norte del país. Como medida de respuesta, el municipio ha participado en acciones de descolmatación, que consisten en la limpieza y retiro de materiales del cauce para prevenir obstrucciones.
Preocupación entre ciudadanos y transeúntes
La fuerza del 'Río Hablador' genera inquietud entre quienes transitan diariamente por la zona para realizar compras o dirigirse a sus hogares.
"El río está caudaloso está muy peligroso", dijo a RPP Preciada López Ruiz, una vecina del sector que acudió al puente junto a su familia.
La ciudadana consideró que el estado actual del río representa un riesgo para los transeúntes e incluso para los buses que viajan hacia las provincias de la sierra y selva.
Además del aspecto visual, los transeúntes han reportado otras señales del incremento del agua. Durante la cobertura en el lugar, se evidenció que el río emana un olor bastante fuerte debido a los desperdicios que la corriente arrastra desde zonas superiores, un hecho que se ha vuelto más notorio en las últimas horas.
"Poco a poco está aumentando", señaló otro ciudadano consultado en el puente Trujillo.
Ante este escenario, se ha recomendado a la población mantener la prudencia y no acercarse excesivamente a las barandas del puente, especialmente en el caso de los niños, para evitar accidentes ante la fuerza inusual de la corriente.