La tensión entre Washington y Teherán ha alcanzado un punto crítico esta semana. Mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, asegura que sus fuerzas navales están listas para intervenir con "rapidez y violencia", el gobierno iraní ha manifestado que ve el conflicto bélico como un escenario más realista que una solución diplomática.
Este miércoles, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó el tono de sus amenazas al asegurar que la flota naval enviada a la región está lista para "cumplir su misión con rapidez y violencia", tal como ocurrió en la reciente operación en Venezuela.
En respuesta, el gobierno de Irán ha manifestado abiertamente que ve la guerra como un desenlace más probable que una solución diplomática.
Trump ordenó el despliegue de la armada estadounidense hacia Irán, a raíz de la respuesta que tuvo el gobierno iraní ante las protestas que sacudieron dicho país desde finales de diciembre de 2025.
Las protestas, especialmente las de los días 8 y 9 de enero, fueron sofocadas violentamente por el régimen de la República Islámica, pero ya no hay manifestaciones relevantes en el país.
La advertencia de Trump: "Rapidez y violencia"
A través de su red social Truth Social, el mandatario estadounidense advirtió que el "enorme" contingente de la Armada, liderado por el portaaviones nuclear USS Abraham Lincoln, se dirige a la zona con determinación.
Trump aseguró que esta fuerza es incluso mayor a la desplegada para la operación que culminó con la detención de Nicolás Maduro y Cilia Flores a principios de enero.
"El tiempo se acaba, ¡es realmente esencial! Como ya le dije a Irán una vez, ¡lleguen a un acuerdo!", escribió Trump, en referencia a la "Operación Martillo de Medianoche", el ataque ejecutado por Israel en junio de 2025.
El republicano enfatizó que, si bien aquel conflicto causó gran destrucción, la próxima embestida "será mucho peor" si Teherán no acepta un pacto sin armas nucleares.
Irán se prepara para el "peor escenario"
En tanto, desde Teherán, mantienen una postura desafiante. El viceministro iraní de Exteriores, Kazem Ghariabadi, declaró ante la prensa extranjera que su gobierno considera "más probable la guerra que la negociación" y que la prioridad es la defensa del país.
Ghariabadi lanzó una advertencia directa: cualquier lugar desde donde despeguen cazas estadounidenses o se origine un ataque será considerado un "blanco legítimo", no solo el país anfitrión.
Aunque afirmó que los canales de diálogo están técnicamente abiertos, aclaró que actualmente no hay conversaciones, y que EE. UU. debe cambiar su enfoque si pretende llegar a una negociación real.
Turquía, China y Francia se pronuncian
Ante el inminente riesgo de conflicto, la comunidad internacional ha reaccionado en busca de vías de contención. Desde Ankara, el ministro de Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, recomendó a Estados Unidos no atacar a Irán, y calificó el reinicio de una guerra como "un error".
En una entrevista con Al Jazeera, Fidan aconsejó a sus aliados estadounidenses priorizar la negociación, y sugirió cerrar primero el asunto nuclear para luego abordar los demás conflictos pendientes. Además, advirtió que presentar todos los reclamos juntos sería visto como una humillación por Teherán.
Por su parte, las potencias de China y Francia buscan coordinar una respuesta conjunta. El ministro de Exteriores chino, Wang Yi, y Emmanuel Bonne, asesor diplomático del presidente francés Emmanuel Macron, sostuvieron una conversación telefónica este miércoles.
Ambos diplomáticos coincidieron en la necesidad de "inyectar estabilidad" en el escenario global y coordinar posturas no solo sobre Irán, sino también respecto a las crisis en Ucrania y Venezuela.
Mientras Wang Yi reiteró que China y Europa son "socios y no rivales", Bonne expresó la disposición de París para reforzar la coordinación multilateral ante estos desafíos de seguridad global.