Son 171 países a nivel mundial que se han visto obligados a impartir clases de manera virtual por el nuevo coronavirus.
Son 171 países a nivel mundial que se han visto obligados a impartir clases de manera virtual por el nuevo coronavirus. | Fuente: Andina

La situación por el nuevo coronavirus ha obligado a todas las instituciones educativas, ya sea básica o superior, a impartir clases a distancia. Sin embargo, en nuestro país este método educativo está categorizada en un menor rango que la presencial.

Cesar Guadalupe, investigador y profesor de la Universidad del Pacífico, explicó en una entrevista a RPP que esto se da por algunos acontecimientos del pasado reciente. “Creo que esto obedece a que algunas instituciones - sobre todo de educación superior - han abusado de la forma de educación a distancia. En particular el caso de alguna universidad que ofreció muchísimos programas de formación a distancia de muy mala calidad”, dijo.

Sin embargo, el especialista sostiene que este pensamiento es indebido. “Si uno mira la experiencia de otros países del mundo hay universidades muy prestigiosas que operan fundamentalmente a distancia y que hacen las cosas muy bien. No hay ninguna razón intrínseca para que la educación a distancia sea mejor o peor que la otra. Las dos se pueden hacer bien o mal”, indicó Guadalupe.

Uno de los problemas en nuestro país es que la misma Ley Universitaria estigmatiza la educación a distancia. El artículo 47 establece que los estudios de pregrado de educación a distancia no pueden superar el 50% del total de la carrera. Además, los estudios de maestría y doctorado no pueden ser dictados exclusivamente por esta modalidad. Es decir, la ley establece la obligatoriedad de la modalidad presencial.

En cuanto a esto, Guadalupe sostuvo que “La ley universitaria tiene algunas virtudes - como crear la Sunedu - y tiene defectos - como creer que todas las universidades operan en base a un único modelo-. Asumir que toda la educación es hacer clase es un error”.

Para Guadalupe, modificar ciertos aspectos de la ley universitaria es indispensable para revalorizar la educación superior a distancia. Además, explicó que se debe comunicar que las cosas sí se pueden hacer bien y remontar a la experiencia del Perú en los años sesentas y setentas donde la educación a distancia funcionó.

Paralelamente a esto, Guadalupe explicó que “se necesita recordar qué es la educación. Esta no es estar cinco horas sentados en un aula. La educación es aprender. Las personas aprendemos de distintas maneras, individualmente, colectivamente, trabajando en grupo, de muchas formas”.

Además, enfatizó en que lo que hoy llamamos “a distancia” no se hace, realmente, con una metodología específico para esto; si no se transfiere lo que se haría en un aula a una clase virtual. “Hay muchas otras virtudes de la educación a distancia que no hemos explorado”, comentó.

La pandemia por el nuevo coronavirus ha hecho que 171 países en el mundo hagan clases a distancia. El Perú es uno de ellos y para Guadalupe es la oportunidad para repensar en la educación general y la educación a distancia.