Desde Putumayo, Nicanor Núñez expresa el orgullo de ser peruano. | Fuente: RPP

Una cosa es ser peruano en el extremo oriental de la selva peruana, ahí donde el río Amazonas serpentea y el Putumayo funciona como frontera natural y donde hay más sonidos de naturaleza que de gente, y otra es ser peruano en Tacna, con toda la carga histórica de una Guerra con Chile que, por más heridas que dejó, nunca pudo quebrar la identidad nacional.

Y una cosa es recordar la independencia nacional desde el altiplano, con un frío bajo cero y otra, compartir costumbres y comercio en la división peruano - ecuatoriana, en Tumbes. Cada rincón del país vive y celebra las Fiestas Patrias de manera diversa, determinado por las costumbres, el clima, pero también la lejanía. Y respecto a este último factor, RPP Noticias buscó a compatriotas que residen en zona de frontera para que nos cuenten cómo viven y sienten su peruanidad en una fecha especial y en un límite internacional. Aquí, cuatro testimonios.   

 

Loreto: Ser peruano en la frontera es ser guardián de la patria

Nicanor Núñez Álvarez es uno de los cuatro mil habitantes de San Antonio del Estrecho, en la provincia de Putumayo, región Loreto. Ahí, a más de mil kilómetros de la capital, Lima, y en medio de la selva amazónica, vive con su esposa y sus dos hijos menores. En esta zona fronteriza con Colombia de difícil acceso pluvial y donde hay escasa presencia estatal para responder a las aspiraciones de cada familia, lo que nunca falta es al orgullo de ser peruano cada día.

“Hay comunidades que están frente a pueblos colombianos y a pesar de que son cuatro o cinco casas, siguen firmes en el lado peruano. Eso nos hace sentir mucho orgullo, de ser los guardianes de la patria y proteger nuestra riqueza que son los sistemas naturales intangibles”, afirmó Nicanor Núñez a RPP Noticias.

Este peruano de frontera revela que son muchos los compatriotas tentados para pasarse a vivir al otro lado por las oportunidades de educación para sus hijos. Sin embargo, la mayoría ha hecho prevalecer su espacio territorial originario.

 

“Hay comunidades indefensas porque hay grupos colombianos de poder económico que han actuado de patrones y han venido a territorio peruano en busca de madera y hasta de sembríos de coca. Quizá algunos han trabajado para ellos por mejorar su economía, pero nunca nos hemos dejado doblegar. No nos hemos dejado pisar”, señaló Núñez.

Según Nicanor, para los lugareños de esta parte fronteriza, lo que activa su espíritu patriota es cuando cantan el himno nacional.

“El ser peruano no significa que dejemos de ser amigos con los hermanos colombianos, aun cuando algunos han hecho familias, pues trabajan en ciudades como Puerto Leguízamo y Leticia (municipios colombianos) donde sus hijos hasta estudian. Pero nadie olvida nuestro himno, porque es una expresión especial, es lo máximo. En todo Loreto y en Iquitos, la peruanidad es ferviente y en cada colegio, por más pequeñito que sea, todos los días se canta el himno”, precisó.

Nicanor contó, conmovido, que uno de sus hijos le pidió una bandera cuando él hizo su último viaje a Iquitos. Y entonces, se la compró. “Mi hijito más pequeño me ha dicho ‘papá, yo quiero mi bandera de la patria y ya se la regalé”, agregó.

Los hijos de Nicanor Núñez se sienten felices de ser peruanos y lo expresan con su bandera. | Fuente: RPP

Tacna: “Aquí nos sentimos parte de la herencia histórica”

Cuando se habla de peruanidad, Tacna aparece como uno de los ejemplos. La ciudad del extremos sur del país aguantó cincuenta años, entre 1880 y 1929, administrada por Chile tras la derrota peruana en la Guerra del Pacífico, y nunca perdió la identidad.

La docente de la institución educativa inicial Nº 199 "Espíritu Santo", Rosana Julia Reynoso Guillermo, sostiene que su compromiso patriota es apostar por formar mejores ciudadanos.

“Ser peruana es ser parte de una ciudad con historia, es nacer con un sello de peruanidad, de amor y de defensa, es también recibir al mundo y compartir esta patria grande y diversa que nos han dejado, todos aquellos que han ganado en la historia una página”, afirmó Reynoso.

En la tierra natal del reconocido historiador Jorge Basadre, el valor del respeto de su gente es el primer escalón para afianzar el sentimiento de pertenencia.

“Aquí, cantar el himno es un acto sublime y cada vez que lo entonamos en cualquier plaza, todos se ponen de pie y quien tiene un sombrerito o gorrita se lo saca y quien se quede sentado, no faltará alguien que le diga ‘¡póngase de pie, se va cantar nuestro himno!’. Todos se detienen, sientes una emoción absoluta, todo el que está presente lo percibe así y más que el picante a la tacneña y la parrillada de cordero (ambos, platos típicos), extrañan eso”, precisó Reynoso.

 

Esta maestra, con más de 40 años de servicio, tiene claro que su misión es construir un país con ciudadanos integrados e identificados con su país.

El ser peruano no solo tiene que ser verbo, desde dónde esté y si ocupa alguna función como yo, que realizo el servicio educativo a los más pequeños, es un compromiso absoluto, pues se llega a ser parte de las familias y profesora de una comunidad. La trascendencia está en la forma en que se interactúa, más allá de lo que dice la ley”, agregó.

Finalmente, Rosana Reynoso, dejó un mensaje claro a todos para que surjan más patriotas.

“A la gente inconforme del Perú, primero que se encuentre a sí mismo. He aprendido que la peor mochila que cargan los estudiantes es aquello de sus familias, las frustraciones y errores que cometen los padres y cuando llegan a un aula, quizás no les toca un maestro o maestra que les ayude a superar o manejar esas emociones negativas y así los lanzan a la sociedad. Eso no ayuda a construir, porque país es equipo", concluyó.

La misión de la profesora Rosana Reynoso es construir un país con ciudadanos integrados e identificados con su país. | Fuente: RPP

Puno: En los uros ‘nació’ el Perú

Rita Suaña Coila es artesana y radica en el centro poblado de los Uros, que se ubica en las islas flotantes, en el corazón del Lago Titicaca, región Puno. Ella tiene el liderazgo de una asociación de 70 artesanas, pero nada es comparable con el amor a su patria.

Para Rita, ser peruana es saber que a pesar de vivir en medio del lago con dificultades, es estar muy orgullosos de lo que significa la nación, por ello se acatan todas las normas emitidas por el gobierno nacional.

“Nosotros podemos cruzar el lago como aves y peces, no tenemos fronteras y podemos pasar sin pasaporte y sin salvoconducto. Nuestros ancestros son peruanos, porque desde este lago salieron Manco Cápac y Mama Ocllo y fundaron el imperio incaico. Es decir, aquí nació el Perú”, afirmó.

En el centro poblado de Uros hay más de 5 mil personas y en cada isla flotante viven siete u ocho familias, cuya situación hoy es difícil, pues vivían de los turistas que los visitaban y les compraban artesanía. Todos tienen fe en que de manera progresiva esto cambiará.

“Así como se vive en un uro sin apoyo del gobierno, ellas han emprendido la confección y elaboración de barbijos o tapabocas para vender a los visitantes con los símbolos patrios. Y así, aspiran ser un ejemplo que sirva para no renegar del Perú que lo da todo y si protestar contra las autoridades que no hacen nada por mejorar el país”, dijo.

Para Suaña y su gente, el Estado debe preocuparse por garantizarles un país pluricultural y también, preocuparse por la limpieza del lago Titicaca, el más alto de mundo y lugar donde viven.

“Aquí nuestra lengua es el uro y aquí nacieron mis abuelos, mis hermanos, ahora mis hijos que ya tienen sus familias. Por eso les deseamos un sonoro Viva el Perú”, cerró.

Para Rita Suaña, los nacidos en Los Uros no tienen fronteras y pueden pasar sin pasaporte y sin salvoconducto. | Fuente: RPP

Tumbes: “Vivo al otro lado, pero todo sigue intacto con mi Perú”

La madre de Mily Alcas Rimaycuna es ecuatoriana y cuando hace algún tiempo las cosas no marchaban bien económicamente en la zona del Bajo Piura, decidió emprender su retorno a Guayaquil, para luego, con su padre, asentarse en Huaquillas. Aquí, ella tuvo que estudiar un par de años y aprenderse el himno del vecino país, pero sus planes de vida, aseguró, están en el Perú.

El que me hayan traído mis padres a Ecuador me chocó, tuve que experimentar el pasar la adolescencia y definir dónde estudiar y decidí hacerlo en la Universidad Nacional de Tumbes, porque es lo que quiero y también trabajar en mi Perú”, dijo Mily Alcas a RPP Noticias.

Mily cuenta que tiene tres hermanos y el último nació en Ecuador, pero a pesar de recibir comentarios para hacerla sentir mal por ser peruana, contó que eso la motivó a valorar más lo que aprendió de pequeña en Piura.

“A veces, en el colegio de Ecuador, me decían que los peruanos son tal cual, por lo que queda del resentimiento de los conflictos pasados, pero a la vez me ha tocado explicarles lo que somos en todo sentido, desde la gastronomía exquisita que tenemos hasta los lugares turísticos que tenemos en el norte para que vayan a conocerlos”, recordó Alcas.

Aunque por el trabajo de sus padres se mudó a Ecuador, Mily Alcas sabe que su futuro lo tendrá en Perú. | Fuente: RPP

Según Mily, sus padres se dedican al comercio de productos y ve que en esa actividad las diferencias territoriales se minimizan porque los intercambios son necesarios.

“Aquí lo que más se comercializa es la ropa, zapatos y accesorios que finalmente se producen en Perú y se lucen en Ecuador. Entonces, hasta cierto punto es una ventaja para los peruanos por el valor de la moneda, aunque el movimiento comercial también va del otro lado como en combustibles y más”, señaló Alcas.

Mily Alcas estudia Comunicación en la Universidad Nacional de Tumbes y contó que tiene claro cómo cantar el himno peruano y a dónde apuntar en el futuro.

Estoy estudiando en Tumbes y voy a terminar para quedarme a trabajar en el Perú. He decidido que iré a Lima, donde también tengo familia, crecer como persona y en mis proyectos profesionales”, concluyó.