Cobra Kai
Así se grabó la escena de la pelea en el capítulo final de la segunda temporada de "Cobra Kai". | Fuente: Netflix

El último capítulo de la segunda temporada de “Cobra Kai” dejó con intriga a más de un fanático. La pelea entre Miguel Díaz y Robby fue una de las más emocionantes de la serie.

Ambos personajes ya habían tenido problemas por sus diferencias, sin embargo, a eso se le agregó el amor por Sam LaRusso. La escena en el colegio fue elegida como una de las favoritas de los fanáticos.

Para contar detalles de cómo fue la grabación toma por toma, el elenco integrado por Xolo Maridueña, Mary Mouser, Peyton List y Tanner Buchanan, comentan sus mejores momentos en el final de “Cobra Kai”.

Cuando inició la gresca entre Sam y Tory, Mary cuenta que había olvidado por completo la coreografía por la adrenalina del momento. Sin embargo, resultó exitoso ya que Peyton fue una gran compañera en escena.

Tanner sorprendió a sus fans luego de confesar que solo tuvieron cuatro días para grabar: dos para aprenderse la pelea y otros dos para filmarlo. Todo fue en una sola toma por lo que no hubo cortes en la edición.

Como todo fue lineal, los actores cambiaban con sus dobles de acción. Sin embargo, quien llamó más la atención fue Raymond, más conocido como ‘Mantarraya”. Este papel fue interpretado por Paul Walter Hauser quien logró ganarse el cariño del público.

Con su frase “tranquilos, yo me encargo”, trató de parar la pelea entre los alumnos con las enseñanzas que recibió en el dojo “Cobra Kai” gracias a su sensei Johnny Lawrence (William Zabka).

Para grabar la escena donde Miguel cae por el balcón por la patada de Robby, hubo dos pilares que sostenían a Noah, doble de Xolo Maridueña. Cuando recibe el golpe, en una de esas vigas había un cable conectado a un arnés para que Miguel pudiera hacer el ademán de caer, finalmente, es Noah quien recibió el golpe.

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Mary Shelley tuvo la fortuna de pasar su infancia con los más grandes pensadores y escritores de su tiempo gracias a sus padres, intelectuales con gran vida social. Culta, inteligente y curiosa comenzó a escribir “Frankenstein o el moderno Prometeo” con 19 años, publicándola dos años después, conquistando toda clase de públicos, pero sobre todo a los más jóvenes.