Juvenal Medina Rengifo, presidente del Predes, recordó que existe un programa presupuestal orientado a destinar fondos para la prevención de desastres y reducción de riesgos; sin embargo, este no se estaría empleando de manera óptima por los gobiernos locales, provinciales y regionales.
El ingeniero geólogo Juvenal Medina Rengifo, presidente del Consejo Directivo del Centro de Estudios y Prevención de Desastres (Predes), explicó que las lluvias que vienen afectando distintas partes del país coinciden con el periodo estacional donde cobran mayor intensidad; sin embargo, se han visto intensificadas por una anomalía en la temperatura superficial del mar, la cual aumenta la evaporación y, en consecuencia, produce estas precipitaciones.
Medina señaló que en Arequipa la acumulación de lluvias produjo la activación de flujos de lahares (flujos destructivos de lodo), los cuales se movilizan desde las laderas de los volcanes Misti, Chachani y Pichu Pichu.
En ese sentido, sostuvo que es necesario recuperar los cauces de las torrenteras identificadas en la ciudad, a fin de permitir que los flujos discurran hacia el río, su "drenaje natural", sin generar daños adicionales.
"Tiene que, de alguna manera, recuperarse los cauces de las torrenteras que han sido estranguladas en gran parte de la ciudad por una inadecuada planificación o no planificación del crecimiento de las ciudades que han ido negándole ese cauce a estos eventos que son recurrentes", afirmó.
Prevención de desastres
Respecto a la preparación ante desastres, Medina recordó que desde 2010 existe el programa presupuestal 0068, orientado a la reducción de la vulnerabilidad y atención en casos de desastres, que permite a las entidades del Estado destinar parte de su presupuesto a acciones de prevención y reducción de riesgos.
No obstante, señaló que el programa no se estaría empleando de manera óptima por los gobiernos locales, provinciales y regionales, encargados de la ejecución del Sistema Nacional de Gestión de Riesgo.
"Hay responsabilidades compartidas en los tres niveles de Gobierno, porque la preocupación e interés que tenemos es que ese presupuesto se invierta en crear condiciones seguras, teniendo en cuenta que tenemos un territorio altamente susceptible a una diversidad de fenómenos o de peligros naturales que ya nos han causado daño en el pasado y hoy en día son riesgos importantes", apuntó.
Agregó que en zonas vulnerables a desastres por lluvias, las obras y proyectos deben planificarse considerando factores de riesgo, especialmente en regiones afectadas reiteradamente por la ocurrencia del fenómeno de 'El Niño'.
Falta de planificación en Lima y Callao
En cuanto a Lima Metropolitana y el Callao, el ingeniero señaló que se observa una "carencia" de planificación urbana, lo que ha llevado a la ocupación de áreas que no reúnen condiciones de seguridad ante desastres, así como a la reducción de espacios para el desarrollo agrícola.
Recordó que la capital "está asentada en un desierto" y rodeada de valles que, en temporada de lluvias, se activan y producen huaicos, desbordes e inundaciones. En esa línea, enfatizó la necesidad de una planificación estratégica que considere las características del territorio.