Edward Snowden, Anonymous y Julian Assange: protagonistas en las filtraciones | Fuente: RPP

Vivimos en un mundo pendiente de filtraciones. Sin ir más lejos, cada smartphone que se diseña en el mundo es anunciado por rumores, planos y fotos meses antes que llegue al mercado. Sin embargo, esto es casi una travesura adolescente frente a lo que vivimos está década: bombardeos a comunidades civiles, gobiernos que incitan a la violencia, paraísos fiscales, intervenciones estatales amparando acuerdos transnacionales y todo tipo de cofradía siniestra desde cúpulas poderosas. En el nuevo milenio, el mundo ya no tiene secretos.

Los hechos difundidos desatan una serie de cuestionamientos sobre la importancia que se le da a estas filtraciones ¿son necesarias? ¿los personajes perseguidos son realmente héroes de nuestros tiempos? ¿estamos siendo indulgentes con personas que han cometido delitos graves? ¿cambió algo realmente con estos destapes? Es un debate que termina en un bucle, en donde las mismas herramientas que estas personas usan se someten a juicio.

Julian Assange, el difusor

Julian Assange, creador de WikiLeaks | Fuente: AFP

Uno de los personajes centrales en este nuevo proceso de exposición. Cuando filtró los documentos que inculpaban a Daniel Arap Mio, expresidente keniata, del robo de 1500 millones de dólares, se ganó el respaldo del circuito privado de “soplones” a nivel mundial. Sin embargo, la creación de WikiLeaks como eje centralizador de información provocó que las miradas del mundo se posen en este australiano.

Luego llegó la exposición de datos más impactante: 90 mil documentos privados del ejército de los Estados Unidos que evidenciaban las bajas civiles, las estrategias militares y los bombardeos registrados en video, como el que acabó con la vida de dos reporteros de Reuters:

 Tras esta denuncia, diversos gobiernos en el mundo vieron con preocupación el despliegue mediático que cada filtración desde WikiLeaks generaba. Casi 400 mil documentos fueron filtrados del Pentágono, mostrando las atrocidades de lo ocurrido en Irak durante la guerra. Chelsea Manning, una exsoldado y miembro de la inteligencia estadounidense, colaboró con Assange para la obtención del material.

A la par de esta actividad, el gobierno sueco demanda a Assange por presunta agresión sexual. En agosto del 2010, dos mujeres presentan una demanda contra el activista, por contagio de enfermedades de transmisión sexual. Sin embargo, tras el pago de una fianza para revocar la prisión preventiva, Assange mantiene su libertad pero pierde el acceso los fondos de WikiLeaks.

Tras evadir constantemente los procesos de extradición a Suecia, Assange logra un asilo político en la Embajada de Ecuador en Londres. Es en este lugar en donde permaneció todos estos años, hasta la captura de hoy, propiciada por el presidente ecuatoriano Lenin Moreno.

Edward Snowden, la fuente

Edward Snowden, exmiembro de la NSA | Fuente: The Guardian

Durante años, los rumores sobre un espionaje masivo a nivel global desde la National Security Agency (NSA) se hacían más frecuentes. Incluso la película de “Los Simpsons” hace una impactante referencia a este nivel de espionaje en una de las escenas:

 

Sin embargo, la leyenda fue menos impactante que la realidad. Fue Edward Snowden, exintegrante de la CIA y consultor de la NSA, quien expuso al mundo la naturaleza misma de PRSIMA, el proyecto de la agencia de seguridad estadounidense para desplegar una enorme red de monitoreo de conversaciones a través de Internet, con la finalidad de desarticular posibles amenazas terroristas en suelo norteamericano.

Tras la promulgación del Patriot Act, un conjunto de normas que establece una red de “protección a toda costa” luego del ataque a las Torres Gemelas en 2001, el sistema de seguridad de Estados Unidos podía acceder a conversaciones personales de usuarios desde cualquier entorno. Las firmas que brindaron acceso directo a este sistema fueron Apple, Google, Microsoft, Verizon, Yahoo, Facebook, LinkedIn, Twitter, AOL, PayPal, Instagram, Tumblr, Dropbox, y otras más. Así de grande fue el asunto.

El espionaje de la NSA fue denunciado por Snowden | Fuente: EFF-Graphics

Luego de que 15 países le negaran asilo político, Snowden termina en Moscú y cuenta con un asilo extendido hasta 2020. El expresidente Barack Obama acusó a Vladimir Putin de “mentalidad de Guerra Fría”, y las filtraciones posteriores expusieron los procesos de espionaje telefónico a 35 líderes mundiales, entre los que se encontraban la canciller alemana Angela Merkel.

En las últimas horas, Snowden se ha pronunciado sobre el arresto a Assange en Londres, calificando el acto como “Un momento negro para la libertad de prensa”.

Anonymous, el puente y la distancia

La agrupación Anonymous siempre ha estado involucrada en las filtraciones | Fuente: Getty Images | Fotógrafo: gorodenkoff

Para el colectivo Anonymous, la actividad de WikiLeaks y Snowden ha servido de insumo. Parte de este grupo de “hacktivistas” forma parte de tránsito de datos entre la fuente y el despliegue informativo, mientras que otra facción de “Anon” ha defendido este modelo de liberación de información con todo tipo de recursos. Fue Anonymous la que derribó los sistemas de PayPal, Amazon y Mastercard cuando estas empresas decidieron cortar el acceso a los fondos de WikiLeaks. Sin embargo, la relación entre el grupo digital y Assange tomó distancia.

Una declaración publicada en la cuenta anónima de Twitter, AnonymousIRC, describió a WikiLeaks como "el espectáculo de Julian Assange", luego de que el sitio web comenzó a pedir a los usuarios que paguen por el acceso a millones de documentos filtrados. "La idea detrás de WikiLeaks fue proporcionar al público información que de otra manera sería mantenida en secreto por industrias y gobiernos; información que, creemos firmemente, el público tiene derecho a saber", fue parte de la declaración de Anon en 2012.

En 2018, un post confirma el alejamiento entre el colectivo y Assange: “Rechazamos el fascismo y todos los que lo promueven. Wikileaks, bajo Julian Assange, es un frente para varios actores estatales corruptos, como Rusia y el régimen de Assad en Siria, al que la mayoría de Anonymous siempre se ha opuesto. Wikileaks bajo Julian Assange es celebrado por todos los que nos oponemos”.

Panama Papers, recogiendo el modelo

La investigación "Panama Papers" ha sido una de las filtraciones más comentadas de los últimos años | Fuente: CNN

En abril del 2016, más de cien medios de 79 países publicaron documentos confidenciales que provenían de la firma de abogados Mossack Fonseca y que revelaban un sistema de encubrimiento a propiedades adquiridas por empresarios, jefes de estado, líderes políticos y personalidades de distintas áreas.

En 2,6 terabytes de información, se detalló cómo este bufete de abogados redirigía datos para crear un paraíso fiscal en el que se ocultaba la identidad de los propietarios. Si bien no todos los casos mencionados eran comisiones de delito, sí era importante establecer una ruta clara del dinero y la procedencia de estos fondos expuestos. Esta extensa investigación obtuvo el Pulitzer en 2017.

¿De qué nos sirven tantas filtraciones?

Es evidente que se puede plantear un abierto debate sobre la importancia de estas filtraciones, y si realmente se puede justificar el robo de información con las repercusiones que se generan a raíz de la liberación de datos. Por un lado, la luz sobre la corrupción ayuda a ejercer mayor presión sobre situaciones ilícitas que afectan a millones de personas. El impacto de un escándalo ventilado ante la opinión pública se podría medir en función del beneficio social que esto implique: una regulación preventiva, una detención, un juicio, una acción clara.

Sin embargo, el ser indulgentes con los personajes responsables de divulgar esta información podría ser un error. El hecho de liberar datos de interés masivo no es un proceso de expiación, ni tampoco lava los delitos cometidos. Mientras estos procesos se desarrollen, solo nos queda confiar en una verdad absoluta: guardar secretos ya no es un negocio rentable.

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