Los constitucionalistas Natale Amprimo y Domingo García Belaúnde insistieron en que la figura correspondiente era la vacancia y no la censura a Jerí, mientras que el expremier Luis Solari afirmó que su sucesor debe ser un congresista con integridad moral para el cargo.
Luego de que el Congreso de la República censurara a José Jerí como presidente de la Mesa Directiva del Parlamento, concluyendo su encargatura de la Presidencia de la República, el abogado constitucionalista Natale Amprimo sostuvo que lo correspondiente para su caso era la figura de la vacancia; sin embargo, dijo que el Parlamento optó por una censura para obtener un mayor rédito político con miras a las elecciones.
"La clase política en nuestro país siempre busca una salida fácil, siempre busca el atajo (...) El Perú vive una desinstitucionalización permanente, porque los que hoy día decían una cosa, en dos años dicen lo contrario", mencionó.
Sobre la elección de su sucesor, Amprimo se mostró sorprendido por la postulación de hasta cuatro listas y cuestionó que, "en las circunstancias actuales", no se hayan logrado consensos.
"Yo esperaba que las fuerzas políticas hubiesen llegado a algún tipo de consenso, pero el planteamiento de cuatro listas, cada una respaldada por su propia bancada, revela que nadie está dispuesto a ceder nada y que no está dispuesto a buscar a alguien con ecuanimidad, con tranquilidad, con un pasado en la gestión que nos pudiese dar un clima de paz de aquí a julio", indicó.
Para Amprimo, quien se erigía como una candidata idónea para asumir la encargatura de la Presidencia era la congresista de Renovación Popular, Gladys Echaiz; cuyas posibilidades se vieron limitadas al no poder renunciar a su candidatura al Senado en las elecciones de abril.
Sin embargo, según el constitucionalista, esta figura no era impedimento para una potencial postulación en una de las listas.
"La fecha para renunciar es la fecha para que, siendo uno funcionario público, tiene que renunciar para poder aspirar al cargo electo. Eso no ocurre con los parlamentarios. El impedimento es para que uno, siendo funcionario público, que quiere postular a un cargo electivo, tenga que renunciar hasta cierta fecha. Pero no es el caso de ella. Los parlamentarios son irrenunciables", expresó.
Con miras a la nueva gestión, el abogado señaló que la futura composición del gabinete ministerial será un aspecto crítico por evaluar del nuevo presidente, pues diversas bancadas parlamentarias solicitan "cupos" en el gobierno.
"Habrá que ver también, quién será elegido, cómo recompone el gabinete. Porque hay varias bancadas que han sido expertas en pedir cupos y sitios, y no con fines santos, sino con fines de hacer un botín del sector al cual se le han asignado", comentó.
Nuevo presidente debe tener integridad moral
Por su parte, el expresidente del Consejo de Ministros, Luis Solari, afirmó que, de haber estado presente en la sesión donde se decidió la salida de José Jerí, también habría votado por su censura. Aclaró que Jerí solo "asumió las funciones" de presidente de la República tras la vacancia de Dina Boluarte, mas no el cargo en sí.
"Nadie puede asumir la Presidencia de la República si no es por sufragio popular. O sea, si eso está en la Constitución, es porque es esencial. Es un cargo que necesita tener sufragio popular para ejercerlo a plenitud, o que haya incapacidad permanente y aún más fallecimiento", sostuvo.
Respecto a su sucesor, Solari afirmó que el congresista que sea elegido debe ser una persona "que tenga una vida construida en línea recta, no en zigzag".
"Un político necesita una vida privada ejemplar. Un 'pegalón', uno que tira platos a la hora de las discusiones, eso no. No puede haber una denuncia por atisbo de violencia familiar; eso es impresentable. Y tampoco que haya tenido algún tratamiento por algún desorden psiquiátrico. A nadie se le va a ocurrir. La integridad moral es que tenga sus impuestos al día, que tenga deudas por fraccionamiento, pero no por no querer pagar. Y finalmente, la tercera es que tenga una visión del Perú que se refleje en el plan de gobierno", sostuvo.
Asimismo, en la composición de un nuevo gabinete, Solari remarcó que el nuevo mandatario debe reunir a personas con la experiencia necesaria para asumir el cargo y sin intereses políticos de por medio, a fin de garantizar la continuidad del Estado.
En esa línea, agregó que, del Ejecutivo actual, solo dejaría en el cargo al ministro de Salud, Luis Quiroz, cuya gestión destacó.
"Desde el día que ha llegado, ha despartidarizado el Ministerio de Salud, que sabemos que era una cuota de poder de un partido que había puesto los votos para sostener a la señora Boluarte", sostuvo.
Según Solari, esta cartera debe ser independiente de cualquier poder político para evitar imponer los intereses de un partido por encima de las necesidades de la población.
Rospigliosi consultó con especialistas sobre censura a José Jerí
El abogado constitucionalista Domingo García Belaúnde remarcó que la figura que correspondía aplicar a José Jerí era la vacancia, y que el actual presidente encargado del Congreso, Fernando Belaúnde, pidió consultas a especialistas sobre el proceso al que se debía regir el ahora censurado Jerí.
"El señor Rospigliosi pidió consultas a especialistas, no a políticos, ni economistas, a especialistas, y le llegaron ocho consultas y todas eran parejas. ¿En qué sentido? Que lo que procedía era la vacancia", indicó.
Así, si bien ya se trata de un hecho consumado, afirmó que el Congreso "ha actuado mal" y que "no hay un solo artículo en la Constitución" que sostenga que la censura debe aplicarse a un jefe de Estado.
García Belaúnde coincidió con lo dicho por Amprimo y remarcó que el Legislativo quería optar por la vía más rápida para "zafarse" de Jerí. Sin embargo, mencionó que el Senado que entrará en julio debe "ser más sensato" y evitar actuar precipitadamente.
Asimismo, recalcó que los ministros de Estado, si bien deben presentar su renuncia tras la salida de Jerí, pueden ser nuevamente designados si así lo decide su sucesor. Por lo tanto, deberán nuevamente acudir al Congreso para solicitar el voto de confianza, una figura con la que se mostró en desacuerdo.
"No tiene sentido que yo nombre a un gabinete y a los treinta días, cuando no ha hecho nada, le pida una confianza. ¿Confianza de qué? Si no han hecho nada. Eso fue un error que se metió en la carta del 93 y que ya ha sido subsanado a partir de julio de este año", sostuvo.